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HOMOSEXUALIDAD
1) Uno de los mayores problemas para los sicólogos actualmente y en menor medida
para los médicos, es el aumento de la homosexualidad, tanto femenina como
masculina. Sendos argumentos son presentados a fin de probar que este anormal
desarrollo (y el consiguiente interés en esta morbosa tendencia) se debe a que
la raza se está convirtiendo lentamente en andrógina y que va apareciendo
gradualmente el futuro hombre o mujer hermafrodita. Esto tampoco es verdad. La
homosexualidad es lo que podría llamarse un "residuo" de los excesos sexuales de
la época lemuria, si se quiere es una tara heredada. Los egos que se
individualizaron y encarnaron en ese vasto período, son los que hoy demuestran
tendencias homosexuales. En esos días, el apetito sexual era tan apremiante que
el proceso normal de las relaciones sexuales no satisfizo el insaciable deseo
del hombre avanzado de ese período. La fuerza del alma, que afluyó por medio del
proceso de la individualización, sirvió para estimular los centros inferiores,
por eso se practicaron métodos ilícitos. Un gran número de quienes entonces los
practicaban se hallan hoy encarnados y los antiguos hábitos son demasiado
poderosos para ellos. No obstante han avanzado bastante en el sendero evolutivo,
de allí que sea posible su curación en esta época, si así lo desean. Con
relativa facilidad pueden transferir el impulso sexual al centro laríngeo, y
entonces llegar a ser creadores en el sentido más elevado, empleando la energía
sentida y circulante, correcta y constructivamente. Muchos de ellos comienzan ya
automáticamente a hacerlo. Por otra parte es bien sabido que entre los así
llamados tipos artísticos, la homosexualidad es muy prevaleciente. Digo "así
llamados", porque el verdadero artista creador no es víctima de estos antiguos y
predisponentes malos hábitos.
Podría puntualizar aquí que la homosexualidad es de tres tipos:
1. El resultado de antiguos malos hábitos, siendo hoy la principal causa, e
indica:
a. Individualización en este planeta, pues los que se han individualizado en la
cadena lunar, no son susceptibles a estas peligrosas características.
b. Una etapa relativamente avanzada en el sendero de evolución, adquirida por
los egos de Lemuria que sucumbieron a este deseo y satisfacción.
c. El consiguiente estudio de la magia sexual, más un constante e insaciable
impulso sexual y físico.
2. Homosexualidad imitativa. Un sinnúmero de personas que perteneciendo a todas
las clases sociales, imitaron a los de clases mejores (si puedo emplear un
término tan paradójico) y adquirieron malos hábitos en las relaciones sexuales,
que de otra manera no lo hubieran hecho. Esta es una de las prevalecientes
razones por las cuales hoy abunda entre muchos hombres y mujeres, basándose en
una imaginación muy activa, además de una poderosa naturaleza física o sexual y
una lasciva curiosidad. Digo esto después de un cuidadoso estudio. Esto
justifica el gran número de sodomitas y lesbianas.
3. Son pocos y muy raros los casos de hermafroditismo. Estas personas combinan
en sí ambos aspectos de la vida sexual, creándoseles un verdadero problema; el
cual se agrava grandemente por la ignorancia y la negación humanas de encarar
los hechos, primer erróneo entrenamiento y enseñanza y una difundida
incomprensión. Existen pocos casos pues su número en relación con la población
mundial, es todavía insignificante. El hecho de que existan, constituye algo de
real interés para la profesión médica y un tema que despierta la piedad y la
conmiseración del humanista y la comprensión del sicólogo, pues se hallan ante
una difícil situación.
Los sicólogos, los trabajadores sociales, los médicos y todos los que se ocupan
del entrenamiento grupal, afrontan constantemente este problema, y es justo que
se establezca una diferencia entre los tipos a considerar, clarificando la
cuestión.
Observarán por lo antedicho que esta tara, como era de esperar, tiene sus raíces
en el cuerpo astral, sensorial o de sensación, razón por la cual la he incluido.
Sería interesante analizar si estas variadas y bien conocidas dificultades,
enfermedades y dolencias, pudieran ser clasificadas de acuerdo a sus impulsos
originantes. Muy pocas son de origen mental a pesar de todo lo que diga
contrariamente la Ciencia Cristiana o la Ciencia Mental; quizás debería decir
que se basan en el erróneo pensar humano, aunque el mal puede ser agravado e
intensificado por los malos pensamientos. Gran parte o quizás la mayoría de las
dolencias que el hombre común sufre, están basadas en causas astrales o en un
deseo claramente definido. Un deseo formulado, halla expresión en alguna forma
de actividad. De ellas, la homosexualidad es la más fácil de definir. Las demás
enfermedades que la humanidad ha heredado no son tan fáciles de aclarar ni
definir. El hombre o la mujer son víctimas, pero la causa de la enfermedad o la
dificultad (física o sicológica) se oculta en el lejano pasado, que la víctima
(debido a su limitado conocimiento) es incapaz de investigar, ni tampoco puede
llegar a la causa que produce el efecto. Lo que podrá afirmarse es que, con toda
probabilidad, el deseo fue el impulso iniciador. Lo que los seres humanos son
hoy, y lo que sufren, es el resultado de su lejano pasado, y el pasado presupone
largos y arraigados hábitos. Dichos hábitos inevitablemente son el resultado de
uno de los dos factores siguientes:
1. El deseo, que domina y controla la acción,
2. El control mental que sustituye al deseo, mediante una campaña planeada, y
que contraría en muchos casos al deseo normalmente sentido y definido.
Por lo antedicho, quisiera que capten la importancia del cuerpo sensorio
emocional y su poder para iniciar esas causas secundarias que en esta vida se
manifiestan como enfermedad.
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