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SERMÓN SOBRE EL CUERPO
Lo que percibes como una estructura física densa llamada cuerpo, que está
sujeta a la enfermedad, al envejecimiento y a la muerte, no es la realidad
definitiva, no eres tú. Se trata de una percepción errónea de tu realidad
esencial, que está más allá del nacimiento y de la muerte. Esta percepción
se debe a las limitaciones de tu mente, que, habiendo perdido contacto con
el Ser, crea el cuerpo como prueba de su creencia ilusoria en la separación
y para justificar su estado de miedo. Pero no des la espalda al cuerpo,
porque dentro de ese símbolo de impermanencia, limitación y muerte que
percibes como la creación ilusoria de tu mente, se esconde el esplendor de
tu realidad esencial e inmortal. No mires hacia ninguna otra parte en busca
de la verdad, porque sólo la encontrarás dentro de tu cuerpo.
No luches contra el cuerpo, porque al hacerlo estás luchando contra tu
propia realidad. Eres el cuerpo. El cuerpo que puedes ver y tocar sólo es un
fino velo ilusorio. Debajo de él está el cuerpo interno invisible, la puerta
que nos da acceso al Ser, a la Vida No Manifestada. Estás inseparablemente
conectado con la Vida Una No Manifestada —sin nacimiento, sin muerte,
eternamente presente— mediante el cuerpo interno. Gracias al cuerpo interno
eres eternamente uno con Dios. |
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