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DIAGNÓSTICO
DE LA DEPRESIÓN INFANTIL
Cuando se
presenten los síntomas de la depresión comentados y éstos persistan en el
tiempo, es conveniente que el niño sea evaluado por personal sanitario para
descartar que tenga un problema de salud física. Una vez descartado éste, se ha
de acudir al especialista de salud mental (psicólogo clínico o psiquiatra) para
que reciba el tratamiento apropiado. Se recomienda hacer una evaluación
psicológica. Para ello será necesario realizar algunas entrevistas al niño y a
los padres, además de la utilización de inventarios y cuestionarios que permitan
valorar el nivel de severidad del problema. Será especialmente relevante la
información que puedan aportar los maestros del niño, los amigos y compañeros
con el fin de valorar si los síntomas persisten en distintos lugares,
situaciones y actividades; y si el niño experimenta un cambio de conducta en
relación con lo habitual.
La
depresión infantil puede coexistir con otros cuadros clínicos. Hay que prestar
mucha atención a la hora de hacer la evaluación del niño dado que otros
problemas importantes se pueden asociar a la depresión infantil (hiperactividad,
quejas somáticas, dificultades escolares o rechazo escolar) y podrían ser
considerados como elementos enmascaradores de ésta.
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