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Los sufís
Los desconocidos sufís aparentan ser de procedencia musulmana y muy
probablemente árabes, aunque del mismo modo que los masones libres y
aceptados se acomodan a cualquier tipo de religión, los sufís actúan del
mismo modo. De hecho, aunque se conoce el Islam como "caparazón" del
sufismo, es así porque consideran al sufismo como la enseñanza secreta
contenida en todas las religiones.
La palabra sufí puede proceder de suf que en árabe significa "lana" y puede
que haga referencia a las humildes vestimentas usadas por los primeros
miembros de esta escuela esotérica.
Sin embargo los sufís forman una antigua masonería espiritual cuyos orígenes
nunca han podido ser fechados ni averiguados. Como toda escuela de tradición
oral, se mezcla la leyenda y la historia real de su verdadera génesis, y se
contentan con indicar que sus ideas han estado presentes en distintos
lugares y épocas. Sirva de ejemplo que consideran a Esopo como uno de sus
Maestros.
Los sufís no están sujetos a dogmas, ni utilizan lugares específicos de
culto, ni tan siquiera tiene un cuerpo doctrinal propio. Entre ellos se
reconocen como "amigos" o "personas como nosotros", y a diferencia de los
masones no tiene toque o palabras de paso, identificándose por medio de
actitudes, costumbres o maneras de pensar. Las comunidades sufís giran en
torno a un maestro pero no existen los grados entre sus miembros.
Se
puede rastrear la filosofía sufí, desde hace mas de tres milenios. Su mayor
esplendor fue durante los siglos VIII al XVII, continuando hoy vigentes,
como siempre lo han estado y esparcidos por todos los países de la Tierra,
pero dado su carácter totalmente secreto es prácticamente imposible su
reconocimiento para los no iniciados. A ello ayuda su máxima de "estar en el
mundo, pero no ser del mundo" liberándose de ambiciones, codicias,
jactancias intelectuales, dogmáticas obediencias o temores a seres de más
alta jerarquía social o política.
Su misticismo respeta todo tipo de religiones que contribuyan a la armonía
social, ampliando las bases en que se asientan las religiones hacia una
visión más noble y humana. Afirman que la luz emana de la propia experiencia
humana y no de los argumentos filosóficos: "Aquel que prueba, sabe". Para
los sufís lo válido es el carácter práctico de sus ideas y no las ideas
mismas, la metafísica es totalmente inútil si no va a acompañada de una
práctica humana.
Algunos historiadores defienden la tesis de que la masonería tuvo como
origen una sociedad sufí. Conocida en Inglaterra bajo el reinado de
Aethelstan (924 - 939) e introducida en Escocia bajo el disfraz del gremio
de artesanos a principios del siglo XIV gracias a los Caballeros Templarios.
Su carácter secreto está fuera de toda duda. Si indagas sobre ellos
observarás infinidad de contradicciones que se escriben, prueba del
secretismo en el que se amparan. |
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