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REBELDÍA INTERIOR
Existe un punto en nuestro interior que jamás se encuentra en el pasado,
ni tampoco en el futuro. Quien quiera descubrir ese punto misterioso, debe
buscarlo aquí y ahora, dentro de si mismo, exactamente en este instante,
ni un segundo adelante, ni un segundo atrás.
Los dos ejes, Vertical y Horizontal de esta Cruz -de la que hablamos en el
espacio anterior- se encuentran en este punto. Nos hallamos pues de
instante en instante ante dos caminos: el Horizontal y el Vertical. El eje
Horizontal es muy "cursi", por ella andan "Vicente y toda la gente",
"Villegas y todo el que llega","Don Raimundo y todo el mundo". El Vertical
es diferente; es el camino de los rebeldes inteligentes, el de los
Revolucionarios, el de los transformadores.
Cuando uno es consciente y obra apropiadamente en su vida de cada día,
cuando vive de una manera atenta, sensible y plena, cuando no se
identifica con todos los problemas y penas de la vida, de hecho va por la
Senda Vertical.
Realmente, jamás resulta un trabajo fácil comprender las emociones
negativas y que estas se disuelvan; perder toda identificación con nuestro
propio tren de vida; dejar de identificarnos con problemas de toda índole,
negocios, deudas, pago de letras, etc.
Por ejemplo, los desocupados, aquellos que por cualquier motivo han
perdido el empleo, el trabajo, sufren por falta de dinero y desean olvidar
su situación, dejar de preocuparse. Para ellos, dejar de identificarse con
su propio problema resulta muy difícil.
Quienes sufren, quienes lloran, aquellos que han sido víctimas de alguna
traición, de un mal pago en la vida, de una ingratitud, de una calumnia o
de algún fraude, realmente se olvidan de sí mismos, de su real Ser íntimo.
Se olvidan de vivir espiritualmente, que es ser consciente y obrar
apropiadamente, y se se identifican completamente con sus circunstancias.
El ser conscientes y el obrar apropiadamente es la característica
fundamental del Camino Vertical. Nadie puede caminar por la Senda de la
Luz, si no vive espiritualmente.
Debemos ser conscientes del momento presente en el que nos encontramos.
Necesitamos de aprender a vivir de instante en instante. Por ejemplo, una
persona que se encuentra desesperada por algún problema sentimental,
económico o político, obviamente se ha olvidado de vivir espiritualmente,
y también se ha olvidado de sí misma.
Si esta persona se detiene un instante, si observa la situación y trata de
ser consciente y de "recordarse" a sí mismo y luego se esfuerza en
comprender el sentido de su situación y de su actitud, el trabajo que
realiza le permitirá salir del sufrimiento y transformar sus
circunstancias.
Si esta persona reflexiona un poco, si piensa en que todo pasa; en que la
vida es ilusoria, fugaz y en que la muerte reduce a cenizas todas las
vanidades del mundo... Si comprende que sus circunstancias, su problema,
su sufrimiento, es sencillamente una llamada de la vida para que aprenda y
crezca interiormente, y es una escena virtual que pronto se apaga, verá de
repente, con sorpresa, que todo ha cambiado.
No es lo mejor reaccionar mecánicamente a las circunstancias de nuestra
vida, sino que debemos vivir atentos, ser plenamente conscientes de lo que
sucede y obrar adecuadamente.
El rebaño humano reacciona mecánicamente ante las diversas circunstancias
de la vida. Pobres gentes, suelen convertirse siempre en víctimas. Cuando
alguien les adula sonríen; cuando les humillan sufren. Insultan si se les
insulta; hieren si se les hiere; nunca son libres; sus semejantes tienen
poder para llevarles de la alegría a la tristeza, de la esperanza a la
desesperación.
Cada persona de esas que van por el Camino Horizontal, se parece a un
instrumento musical, donde cada uno de sus semejantes toca lo que le viene
en gana.
Quien aprende a vivir conscientemente, a vivir íntimamente su Ser, a
comprender y a obrar adecuadamente transforma la relación mecánica que
tenía con la vida y entra en el "Camino Vertical". Esto representa un
cambio fundamental en el Nivel de Ser, y es un resultado extraordinario de
la vida espiritual. |
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