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Los propósitos y
objetivos
Un "propósito" es un plan, una intención en la vida o un objetivo. A nivel
empresarial se denomina empresa, misión o proyecto. Siempre tenemos
propósitos y sin darnos cuenta están incluidos en cada cosa que hacemos.
La naturaleza, de hecho, ha establecido distintos propósitos a los seres
vivientes como el de procrear y conservar la especie. La humanidad lleva
siglos tratando de vivir en armonía y en paz aunque los designios y
objetivos de los inconscientes y violentos nos hayan llevado a la guerra
tantas veces.
Como personas tenemos que asumir un propósito en nuestra vida. Algunas
personas lo encuentran desde muy temprano y están conscientes de lo que
quieren ser o a qué se van a dedicar, también hay quienes van por la vida
sin saber lo que quieren, y tienen como filosofía el "cómo vaya viniendo
vamos yendo". La mayoría reconoce algún propósito y tratan de alcanzarlo,
sin embargo aceptan que las circunstancias nos pueden hacer cambiar nuestras
metas.
Cuando se encuentra un propósito en la vida las personas se sienten más
seguras y por supuesto le encuentran significado a lo que hacen, sintiendo
una gran satisfacción y felicidad. Existen muchos ejemplos de personas que
han tenido objetivos claros en sus vidas, y muchos de ellos han sido
personajes históricos.
La realidad nos lleva muchas veces a simplemente sobrevivir: levantarnos muy
temprano, estar todo el día bregando, trabajar en los quehaceres de casa,
ocuparnos en lo que sea para pagar las cuentas y al final intentar dormir,
extenuados, para recomenzar al día siguiente.
La verdad es que sin un propósito de vida puede ser que se resuelva el
problema económico trabajando, pero la insatisfacción no. El vacío seguirá
allí. A la larga nos pedirá cuentas y, desde luego, no nos dará ninguna
satisfacción.
Es muy importante preguntarnos en qué somos capaces o cuáles son nuestras
habilidades y aptitudes, qué es lo que nos gusta, qué nos apasiona, y una
vez que nos respondamos, veremos claro cual es nuestro objeto en la vida, ya
sea esta causa espiritual, altruista, científica, deportiva, artística,
tecnológica, literaria, o simplemente ser feliz y hacer felices a los demás.
Una vez que definamos nuestro propósito de vida debemos trazarnos, metas y
objetivos para cumplirlo y trabajar en ese sentido. El propósito no
necesariamente tiene que ser el mismo toda la vida, pero sí debemos tener
uno invariablemente a lo largo de la vida. Así nunca vamos a perder la
brújula y sabremos, al menos, hacia adonde vamos. |
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