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Prisciliano
Es difícil documentar si los seguidores del druida Prisciliano formaron o
no, una "Sociedad Secreta", pero lo cierto es que tuvo seguidores y estos
velaron su existencia a los ojos extraños. El nacimiento del priscilianismo
se enmarca en la época final de la "bagauda", chispa de furia campesina que
tuvo como bandera y meta el ataque a los ricos latifundios y que prendió con
fuerza en tierras gallegas. Los priscilianistas en su "herejía" denunciaban
la santa alianza de la Iglesias con el poder temporal, sembraron sus raíces
entre las capas populares mal romanizadas de Galicia y el Duero. Preocupados
por la anarquía, la Iglesia y el Estado se formó un frente común para
silenciar a los disidentes, que reprimió el credo profético de Prisciliano a
la vez que el movimiento "bagauda" terminó aplastado bajo el peso de las
tropas germanas a sueldo de Roma.
Prisciliano nació hacia el año 349 en Iria Flavia en el útero mismo de la
Galicia esotérica y mágica, frente a la Costa de la Muerte, el lugar donde
el Sol va a morir cada día hundiéndose en la aguas del océano del Mar
Tenebroso.
Iria Flavia es por aquel entonces un mítico lugar de ancestrales cultos
celtas, enclavada en un altozano que pareciera un gigantesco menhir, se
decía que era lugar de peregrinación de los druidas del continente, última
etapa de su iniciación antes de llegar a los confines del Finisterrae.
Sabemos
que aquel joven gallego empujado por su pasión por el gnosticismo conoció a
Ágape y Marcos, discípulos de Basilides, hombre clave del hermetismo
maniqueo más esotérico, fue Prisciliano también discípulo de Delphidius
catedrático de retórica y poeta, considerado descendiente directo de los
druidas.
Prisciliano fundó en Burdeos, junto con Elpidio una comunidad de pensadores,
vestían túnicas blancas y se dedicaban, entre otras muchas labores, a la
recolección de piedras sagradas (abraxas) en antiguas cuevas prehistóricas
de Aquitania. Amantes de la noche, trabajaban a la luz de la luna para
incrementar la luminaria del fuego, tal como hacían los antiguos celtas que
adoraban el plenilunio.
Expulsados de Aquitania por acusaciones de brujería, Prisciliano condujo a
sus seguidores a la céltica Galicia, la cuna del paganismo, pero ni en su
mágica tierra se vio libre de sus enemigos y fue acusado junto a Prócula de
escándalo amoroso. Muchos historiadores sostienen que Prócula fue la
inspiradora de la elección de la concha de vieira como símbolo del
peregrinaje jacobeo.
Jamás se rindió Prisciliano a las falsas acusaciones de sus enemigos, llegó
a ser obispo de Ávila, predicó la pobreza como virtud y los evangelios
apócrifos, ampliando con el paso del tiempo el número de sus seguidores que
reclutaba entre las elites culturales y de poder.
Fue tan grande su influencia que fue perseguido por las más altas instancias
de la iglesia hasta que lograron su condena a muerte tras sufrir grandes
torturas acusado de maniqueo, hermetista y llegando a decirse de él que era
la reencarnación de un brujo druida de la prehistoria gallega.
La cabeza de Prisciliano rodó en Tréveris, en la primavera del año 385, ante
los extasiados ojos de un público que no entendía lo que estaba pasando.
Con Prisciliano muere su historia y nace su mito. Cuatro años más tarde un
grupo de seguidores gallegos llega a la cuidad alemana de Tréveris. Reclaman
el cuerpo de Prisciliano y sus discípulos para transportarlos a su hermética
tierra de druidas y darle cristiana sepultura. Con él muere la leyenda
herética y nace la secreta historia de Prisciliano y sus discípulos.
El cuerpo es llevado a hombros a lo largo de la Galia y la Hispania,
recorriendo "casualmente" un itinerario que con el paso de los siglos se
convertirá en la ruta jacobea, el hoy popular Camino de Santiago.
Prisciliano fue inhumado en su tierra natal, Iria Flavia. Muy posiblemente
sus restos mortales pasarían siglos después a la cripta de la catedral de
Compostela bajo el velo protector de la leyenda de Santiago Apóstol.
Casi nada se puede afirmar del silencioso trabajo de sus seguidores, si
fueron ellos quienes trazaron la ruta jacobea o ésta ya era un itinerario
druida anterior, si los restos que hoy se atribuyen a Santiago Apóstol son
lo de Prisciliano, si lo Cátaros, Masarríes o los Templarios que surgieron
años después eran seguidores de este gnóstico o si aún hoy otras Sociedades
Secretas siguen sus postulados o algunos de ellos, como es el caso de la
masonería.
Sea como fuere, Prisciliano creó una Escuela Gnóstica de gran influencia en
los años posteriores, escuela que proclamaba la liberación a través del
conocimiento, en contraposición a la salvación a través de la fe. |
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