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Introducción a "La
lucha por la autonomía"
El florecimiento de la individualidad implica no solo dejar atrás la niñez,
sino también enfrentarse y luchar con esas fuerzas agresivas, destructivas,
paralizantes y poco dispuestas a acabar con los límites de la vida terrena
en el mundo y dentro de nosotros mismos. Esta batalla por la autonomía
constituye un rito de paso que encara todo joven y que puede tener que
librarla muchas veces a muy diferentes niveles, desde la adolescencia hasta
la treintena, antes de que nos sintamos confiados, reales y suficientemente
valiosos como para expresar quiénes somos del modo más creativo y positivo.
No hay engaño en este rito de paso. Puede ser sutil, tomando formas que no
se reconocen fácilmente como campo de batalla. Pero si tratamos de evitar el
reto de la autonomía, permaneceremos siempre frágiles, inmaduros y
vulnerables a que nuestras frágiles y quebradizas defensas salten en pedazos
ante la menor de las decepciones de la vida.
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