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EL ASPECTO
ENERGÉTICO
El maso está muy
replegado sobre sí mismo y sobre su sufrimiento. No irradia energía, la
tiene comprimida en su interior (1).
En presencia de una
estructura maso, se siente uno mal sin saber por qué, como agotado. De
hecho, la persona lleva siempre energéticamente el mensaje de la víctima:
«Pobre de mí, sufro mucho; y, si sufro, es por culpa de los demás, es decir,
por la tuya». Siempre dispuesta a sacar a relucir las faltas de los otros,
la energía maso tiene tendencia a hacer que el otro se sienta «incorrecto» y
culpable.
Aunque el maso esté
muy a menudo enfermo o débil físicamente, puede ser muy resistente. Tras su
aparente debilidad física se esconde toda la fuerza y la energía de la
cólera reprimida. Aunque se sienta cansado porque tiene bloqueada la
energía, puede desbloquearla de repente si encuentra un exutorio a su
agresividad. Bajo una apariencia frágil, la persona maso es muy fuerte y
tiene mucha energía disponible, pero bloqueada.
(1) Según Barbara Ann
Brennan, sólo los chakras sexto (en la frente) y tercero (en el plexo solar,
las emociones brutas) están parcialmente abiertos por delante, y el segundo
puede estarlo por detrás.
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