|
TAREA POR REALIZAR PARA su TRANSFORMACIÓN Y ALGUNAS SUGERENCIAS PRÁCTICAS
Para
transformarse, el esquizo ha de liberarse del miedo al mundo físico y dejar de
rechazarlo, aceptar plena y alegremente el papel que le ha tocado desempeñar en
el mundo, y anclarse en la Tierra. Es evidente que eso no se consigue mediante
un proceso intelectual. Para conseguir la liberación es necesario realizar un
trabajo profundo en las memorias; pero, si uno se reconoce en esta estructura,
puede empezar a trabajarla conscientemente en su vida cotidiana tomando algunas
decisiones prácticas y realizando determinadas actividades. Por ejemplo, las
siguientes:
— pasar a
la acción, y llevar a buen término algún proyecto, aunque sea muy sencillo;
—
marcarse objetivos concretos, aunque continúe soñando;
— dejar
de inhibirse en la vida práctica, poniendo las condiciones que lo traigan a la
realidad de este mundo;
—
practicar la perseverancia y la fuerza de voluntad;
—
aprender a reconocer los momentos exactos en los que huye, y los medios que
utiliza para hacerlo; ser consciente de ese mecanismo;
—
implicarse en actividades que exijan relacionarse con los demás (por ejemplo, en
un grupo de voluntariado, o de teatro, o en un deporte de equipo);
—
aprender a controlar su tiempo;
— asumir
responsabilidades y llevarlas a cabo conscientemente y con eficacia;
—
atreverse a reconocer el miedo a actuar y a comunicar, y no hacerle caso;
—
esforzarse por entrar realmente en comunicación con los demás, saliendo de su
encierro interior y escuchando de verdad al otro;
—
observar los actos de valor de otras personas; levantar el ánimo y seguir su
ejemplo;
—
realizar actividades físicas: cuidar el jardín, cocinar, bailar, hacer depone,
practicar artes marciales o actividades acrobáticas, todo lo que exija
disciplina, implicación y presencia de los demás en cuanto sea posible;
— adoptar
un perro grande...
|