|
QUÉ ES LA ORACIÓN
Muchas
personas tienen un auténtico problema con la oración, problema que
básicamente consiste en rechazar toda posibilidad de relación personal con
el Ser supremo, con el Ser Trascendente, son el Absoluto. Conciben a este
ser como un principio universal, y no como alguien con quien podamos tener
una relación personal.
Pero
Dios, o podemos elegir el nombre que queramos es alguien. Alguien con quien
nosotros, que también somos alguien, podemos y debemos entrar en relación.
Esto implica un dirigirnos al él en tanto que persona, no sólo como un
principio impersonal del que aprovechamos algo, aceptamos, comparamos o
dirigimos algo, sin salirnos de nuestra concha interior de nuestra
personalidad. Y este modo de dirigirnos a Él es la oración.
Decir
que Dios es alguien quiere decir que es un Ser dotado de inteligencia, de
voluntad y acción. Y en este sentido, no sólo es alguien, sino que además es
el Único, porque toda voluntad, todo amor y toda acción proceden de esa
Voluntad, Inteligencia y Amor.
La
oración es una apertura de nosotros mismos a alguien que es mayor que
nosotros mismos. Es una expansión de nuestro interior, una comunicación
profunda, esencial, con la misma fuente de nuestro propio ser.
|
|