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Ningún sistema,
ningún método.
Muchas personas, a las que no les falta buena voluntad, se preguntan sobre
cuál debería ser el sistema de educación para hacer que el niño no sienta
temor. Pero un sistema o método implica que a uno le digan lo que debe hacer
y cómo debe hacerlo. Y eso no hará eso que uno no sienta temor. Uno debe ser
educado con inteligencia, sin temor, sin ninguna clase de sistema.
Cuando somos jóvenes debemos tener libertad para crecer; pero no hay un
sistema que nos haga libres. Un sistema implica hacer que la mente se ajuste
a “un patrón”. Significa encerrarnos dentro de una estructura que no nos da
libertad. En el momento en que confiamos en un sistema no nos atrevemos a
salir de él, y entonces el pensamiento mismo de salirnos del sistema
engendra temor. Por lo tanto, en realidad no hay sistema de educación.
Lo importante son el maestro y el estudiante, no el sistema. Después de
todo, si quiero ayudar a los estudiantes a que se liberen del temor, yo
mismo debo estar libre de temor. Entonces tengo que estudiarles, tengo que
tomarme el trabajo de explicárselo todo y decirles lo que es el mundo; y
para hacer todo esto tengo que amarles. Como maestro, he de sentir que
cuando dejen la escuela o el colegio lo hagan exentos de temor. Si realmente
siento eso, puedo ayudarles a que se liberen del temor. |
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