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Habilidades
para el control de las enfermedades en la vejez.
Existen estrategias
para limitar los efectos de la enfermedad. Éstas tratan sobre las
actividades que las personas deben realizar diariamente para controlar o
reducir el impacto de la enfermedad sobre su estado de salud.
Esta autorregulación de la salud se inicia a través de la puesta en práctica
de una serie de actividades para el mantenimiento de la salud, que se
mantendrán o modificarán dependiendo de lo que se aprecie y del sentido
común. Una vez empezados, las prácticas de autorregulación no continuarán a
menos que se perciban beneficios, tales como la mejora de la salud o el
control sobre acontecimientos aversivos derivados de la enfermedad.
Las tareas de automanejo en el hogar se realizan con la colaboración y guía
del médico y otros profesionales sanitarios. Sin embargo, también requieren
la capacidad para resolver problemas psicosociales generados o exacerbados
por la enfermedad crónica. Un control eficaz requiere que la persona sea
competente en tres categorías de actividades diferentes, aunque relacionadas
entre sí.
Primero, debe tener suficientes conocimientos acerca de su enfermedad y su
tratamiento para tomar decisiones sobre su cuidado y variarlo según el
estado de la enfermedad.
Segundo, debe realizar las actividades dirigidas al control de la condición
médica (como regular los programas de ejercicio que aseguren una adecuada
actividad física).
Tercero, debe aplicar las habilidades necesarias para mantener un adecuado
funcionamiento psicosocial (como superar emociones negativas asociadas a un
deterioro de la enfermedad). |
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