La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

MATRIMONIO Y PATERNIDAD
 
1) Muchos de los que leen esta parte de mis instrucciones se decepcionarán (pues en la mayoría de los casos la mente humana es fútil y tonta), porque no doy explicaciones sobre los medios que emplearán los Miembros de la Jerarquía para adaptarse a las modernas condiciones de vida, cuál será su alimento y si se casarán o no. Sólo diré que vivirán la vida moderna y lo que ella significa, y demostrarán que esa vida (producto normal del proceso evolutivo) puede ser vivida divinamente; expresarán el ideal más elevado del matrimonio (les recordaré que muchos de los Maestros están casados y tienen familia) y demostrarán el principio que subyace en la perpetuación de la raza de los hombres, y también que toda vida es una sola vida; que la forma es siempre unidad sacrificada en el vasto esquema de la manifestación divina; enseñarán que todo lo que hagamos, comamos y bebamos debe hacerse de acuerdo a una ley correcta, moderada y natural; con espíritu de amorosa comprensión y siempre para gloria de Dios. Llevarán una vida de orden y moderación en todas las cosas, y probarán que en la Tierra pueden existir personas sin inclinaciones erróneas ni malas cualidades. Serán ejemplos vivientes de buena voluntad, de verdadero amor y de inteligente y aplicable sabiduría; de rectitud de carácter, de normal buen carácter y de humor normal. En fin, serán tan normales que probablemente no se los reconozca por lo que son.

 

2) No olvides que cuando un hombre vive como alma y toda su personalidad está subordinada a esa alma, sobreviene normal y automáticamente, el propósito altruista, la pureza de vida, la obediencia a la ley y es un verdadero ejemplo de vida espiritual.
 
La alimentación, por ejemplo, siendo frecuentemente un asunto de condiciones climáticas y de preferencia, es deseable sin embargo el alimento que mantiene al cuerpo físico en condiciones para servir a la raza. Por otra parte un divino hijo de Dios puede actuar libre y eficazmente siendo casado o soltero; no prostituirá los poderes del cuerpo con satisfacciones groseras, ni quebrará tampoco las costumbres establecidas, ni alterara las normas que el mundo ha fijado como las mejores y más elevadas. Se ha confundido la cuestión y se ha recalcado con demasiada frecuencia los actos físicos y no la vida del actuante. Cuando se ponga la atención en el alma, la vida del plano físico se manejará correctamente.

 

3) Las palabras "paz" y "buena voluntad" son términos clave que expresan la unión de dos separaciones: Una, en la naturaleza síquica del hombre en particular entre la mente y el vehículo emocional, que significa el logro de la paz, y la otra entre la personalidad y el alma. Esta última constituye la eliminación de una grieta básica y se logra definidamente por la voluntad al bien, la cual no sólo elimina la principal separación en el individuo, sino que produce la grande e inminente fusión entre la humanidad inteligente y el gran centro espiritual denominado la Jerarquía espiritual del planeta.
 
El reconocimiento casi inconsciente de esas separaciones y de la necesidad de su fusión han hecho del matrimonio y de su acto consumador, el gran símbolo místico de las fusiones internas mayores.
 
Quisiera recordarte también que estas separaciones existen en la conciencia o la percepción, pero no en la realidad. ¿Te resulta demasiado difícil comprender esto? Reflexiona sobre ello.

 

4) La paternidad no debe ser contemplada como una función primordialmente animal o exclusivamente social o económica, según se la considera en líneas generales en la actualidad. Debe enseñarse cuidadosamente a establecer un hilo de luz, preparado o construido deliberadamente (como parte definida del antakarana mundial) entre el padre y el hijo, hasta en las etapas prenatales. De este modo se obtendrá una íntima armonía "en la luz", sin el indebido establecimiento de una autoridad y control mental.
 
Esta última frase demostrará cuán imposible ha sido hasta ahora acelerar la enseñanza de esta nueva ciencia del antakarana. Es posible hoy sentar las bases de esta nueva enseñanza, porque los jóvenes de todos los países están imponiendo a sus padres y maestros la idea de su decidida y esencial independencia. La rebelión de la juventud, a pesar de todos los desastres inmediatos e individuales, ha sido algo anhelado, y ha preparado el camino para el establecimiento de correctas y mejores relaciones, basadas en las premisas que he dejado sentadas.
 
Lo único que puedo hacer aquí es señalarte los fundamentos de la nueva educación, lo cual preparará a la juventud del mundo para las responsabilidades y deberes de la paternidad. Todo está relacionado con el problema sexual y también con el problema del estado y su control, en forma mucho más intensa de lo que generalmente es considerado. Son dos problemas que surgirán ahora en todo su significado, y a los cuales no puedo referirme aquí. La paternidad es el resultado, resultado inevitable, de la relación de dos cuerpos animales, y quisiera que reflexionaras -aunque parezca superficialmente que esta reflexión es ineficaz- sobre las amplias implicaciones grupales de esta afirmación. La paternidad es lo que hace posible la creación de un Estado, de una nación o de un grupo, en lo que concierne a la manifestación, y aquí nuevamente la magnitud del problema es aplastante. La paternidad tiene también una estrecha relación simbólica con la Jerarquía porque el ente familiar constituye su símbolo en la tierra, y es a través de dos hechos, de la relación sexual y del nacimiento físico, que la vasta Jerarquía de almas puede lograr la manifestación física y obtener la perfección espiritual en los tres mundos de la evolución humana. Se podría (y este hecho debiera tenerse muy en cuenta) dividir la Jerarquía en dos grupos básicos:
 
1. Las almas que han alcanzado la perfección y lograron el estado de servidores divinos.
 
2. Las almas que están en proceso de evolución y pasan a través de períodos de continuas encarnaciones.
 
 

La idea de la gestación, del nacimiento y de las subsiguientes manifestaciones, corre como un hilo conductor en todo pensamiento esotérico. Los antiguos instructores de la raza, enviados de vez en cuando por la Jerarquía , emplearon siempre el simbolismo del proceso natural del nacimiento para ilustrar y aclarar la necesaria instrucción y sentar el fundamento espiritual de la verdad que llevará a la raza, en la era futura, a nuevas formas y modos de pensar. Para el esoterista existe el proceso de nacer en la oscuridad de la encarnación física, que a su vez es el proceso preparatorio ordenado de antemano que conduce a nacer en la luz, a ser realizado en la luz, trayendo la exteriorización del cuerpo de luz. Éste proceso continuo (porque en todas las épocas ha tenido lugar este nacimiento en la luz) producirá ese futuro mundo de luz que los procesos naturales de la evolución tienen como propósito revelar. Este es el "segundo nacimiento" mencionado en el Nuevo Testamento, en que el hombre "nace de nuevo" en el mundo de luz y amor.
 
Desde el punto de vista de la nueva educación, estos nuevos conceptos gobernarán la actitud mental de los padres en la civilización venidera y el adolescente a su vez deberá ser preparado para este fin. Lo que prevalece en esta época es la errónea interpretación de los nuevos conceptos, por eso se insiste en la necesidad de aumentar la natalidad en ciertos países y en todos los países nacionalistas. Hoy nos ocupamos de la natalidad, su aumento o disminución, el cuidado de las madres y los hijos desde el período prenatal, y la educación de los padres. De todo esto surgirán, con el tiempo, nuevas ideas y actitudes que estarán a tono con la cultura y los conceptos del mundo futuro. Pero el motivo de este afán es actualmente erróneo. El impulso interno de considerar el problema total de la paternidad en forma nueva y mejor, es bueno. Los objetivos que se ofrecen a la paternidad no son, sin embargo, los más elevados ni los más deseables. La necesidad de la época producirá oportunamente cambios radicales en la consideración de la vida de la familia, de la paternidad y de la educación de los niños. Existe un núcleo que está preparando el camino y podrá hacerlo si se efectúa un trabajo fiel, cuidadoso e inteligente.
 
Como he dicho anteriormente, este tema de la paternidad y de la educación del niño, es demasiado extenso para que pueda discutirse amplia y satisfactoriamente en estas breves instrucciones, pero se pueden hacer algunas declaraciones que indiquen los desarrollos futuros y señalen dónde puede realizarse el cambio de actitud. Las enumeraré:
 
1. En el futuro no se pondrá énfasis en concebir vástagos y crear familias numerosas, sino en formar calidad e inteligencia. Esto incluye el estudio de esa ciencia de la cual la eugenesia es una distorsionada indicación exotérica. Cuando se establezca científicamente el hecho de la existencia del cuerpo etérico con sus centros de fuerza, la profecía anterior tendrá significación y sentido.
 
2. Con el tiempo se considerará errónea la necesidad de acrecentar la natalidad, y esto por tres razones que sería de valor estudiar:
 
a. Muchas almas están logrando la perfección rápidamente y se van de nuestra vida planetaria. Este proceso se intensificará durante la futura era acuariana. Debe recordarse que la puerta aún permanecerá cerrada por algún tiempo para el reino animal, y durante un largo período ninguna individualización obtendrá la culminante materialización en cuerpo físico. Cualquier individualización que pueda ocurrir, será la que se denomina en términos técnicos "individualización en el pralaya para esperar allí el llamado inevitable". Por lo tanto, no habrá la necesidad de crear formas humanas, apresurada y masivamente.
 
b. La situación económica hará necesaria la imposición de ciertas restricciones físicas, porque es evidente que hoy, más allá de cierto punto, el planeta no puede sostener a la humanidad. Las implicaciones de esto son más fundamentales de lo que puede imaginarse. Aquí también tenemos la evidencia de la creciente comprensión de la raza en esta línea particular, comprensión que aún es mal interpretada y distorsionada y ha traído el uso sin restricciones de métodos contra la fecundación. A medida que se desarrolle la inteligencia de la raza (que se está produciendo con mucha rapidez) y se capten las Leyes del Ritmo y del Acercamiento, se verá que existen ciertos procesos naturales que evitan la procreación y, por lo tanto, no serán necesarios los medios mecánicos. Esto es todavía extremadamente indefinido y casi imposible de comprender, pero la raza está obteniendo el control de la personalidad con toda rapidez (aunque nuestra idea de la rapidez no es la de ustedes) lo cual producirá a su vez ciertos cambios automáticos e inherentes. Este punto deben captarlos los esoteristas.
 
c. La gran promiscuidad de los sexos y la ley que en muchos países permite al hombre tener muchas esposas (lo que constituye un insulto a la mujer), cesará inevitablemente con el tiempo. Finalmente esto no es más que una forma legalizada de prostitución y el hecho de que tenga el respaldo de la tradición y siglos de práctica, no altera la posición que adopto. Esta falta de reglamentación y de ritmo esencial ha traído, como consecuencia natural, que hayan nacido millones de almas que no debieron haber nacido en esta época ni haber venido a la manifestación exotérica. Este hecho es en gran parte responsable de la mayoría de las dificultades económicas del presente y del moderno dilema planetario. Las indebidas situación económica y necesidad de mantener esta enorme población del planeta, junto con la codicia y agresión, imperantes en las naciones a través de todas las épocas, forman una fuerza y una inercia descomunal a la que se enfrenta el ser humano de hoy que, realizando un esfuerzo como nunca se había hecho, trabaja para proporcionar mejores y más adecuadas condiciones de vida.

Por lo tanto, entre otras causas inherentes a la condición humana actual, la guerra ha sido el resultado inevitable de esta ilimitada y desmedida proliferación de la especie humana. Esta falta de control sexual ha traído al mundo miles de niños que no fueron deseados, cuya presencia es sólo el resultado de relaciones sexuales accidentales e incontroladas, que de ninguna manera fueron planeadas por los padres; porque no tuvieron la intención de que vinieran a adquirir experiencia las almas encarnadas, ni conscientemente les ofrecieron la oportunidad de apresurar el "nacimiento en la luz", prestando así un servicio al plan divino.

 

3. La ciencia de la eugenesia y de la higiene sexual, juntamente con el desarrollo de las relaciones sexuales mentalmente controladas; progresará constantemente. Mucho de lo que hoy se enseña sobre esto es y tiene móviles erróneos basados en el temor, en la conveniencia y en el deseo de mejorar los atributos raciales y alcanzar la perfección física. La adecuada forma del control del sexo que conduzca a esas correctas condiciones en las que las almas deben encarnar, no puede ser impuesta por la ley. Los objetivos deseados podrán ser alcanzados a través de métodos educativos, y se está haciendo ya, aunque en forma rudimentaria y embrionaria; el verdadero y necesario cambio en la conciencia humana aparecerá sólo cuando la raza se someta a una ley rítmica -bajo la cual funcionan, por ejemplo, las vidas animales, o la ley de las estaciones que rige las formas del reino vegetal-, transfiriéndose así el concepto total a una vuelta más alta de la espiral evolutiva. Cuando esto se consiga, se producirán ciertos cambios fundamentales -vida sexual reglamentada, vida paternal organizada y diferencias en la actitud mental racial con respecto a las relaciones sexuales y su consecuencia obligada, el nacimiento.
 
4. Hasta ahora, únicamente las personas religiosas piensan en los dos nacimientos inevitables y necesarios, el físico y el espiritual, y creen que la relación entre ambos es puramente simbólica y que de ningún modo debe interpretarse textualmente. Sin embargo, existe una estrecha relación y analogía entre ellos que, a medida que transcurre el tiempo, será más clara. No puede haber nuevo nacimiento ni creación del "cuerpo de luz" ni "manifestación de los hijos de Dios" fuera del proceso del nacimiento físico. Tampoco puede haber fusión entre los opuestos alma y personalidad, fuera de los procesos fisiológicos del sexo, y digo esto deliberadamente, porque en la relación de los sexos el elemento tiempo entra en la experiencia del alma; la comprensión de ello vendrá cuando la doctrina de la reencarnación sea comprendida debidamente y se enseñe universalmente. De ahí que la magia sexual y las enseñanzas tántricas internas se hayan extraviado tan lamentablemente, centralizándose en el desarrollo individual y en la obtención de alguna experiencia que se presume impulsa el logro espiritual. La idea fundamental que rige todo lo que hasta aquí se ha dicho acerca de las relaciones sexuales, tiene dos implicaciones.
 
a. Proporcionar cuerpos para las almas que vienen a la encarnación, de modo que puedan llevarse a cabo ciertos desarrollos evolutivos predestinados de antemano, pudiendo así obtenerse un desarrollo espiritual que también está predestinado y es inevitable.
 
b. Impartir el procedimiento adecuado mediante el cual los cuerpos "construidos en la oscuridad" puedan gradualmente ser reemplazados por cuerpos "construidos en la luz". De esta manera se logrará la manifestación del fundamental aspecto de luz del mundo y su estructura subyacente.
 
5. La relación sexual tiene, por consiguiente, sólo un objetivo principal: producir cuerpos físicos para las almas que vienen a la vida. La relación entre el alma y la personalidad es, en consecuencia, un aspecto superior de la expresión sexual básica del universo, y esta relación tiene la finalidad de hacer aparecer un hijo de Dios como luz en el mundo, lo que le permitirá decir, como lo hizo el Cristo, que El es "la luz del mundo", y cumplir el mandato "deja que brille la luz". De la misma manera la relación entre la humanidad y la Jerarquía está destinada a traer el esplendor de la luz grupal, y hacer surgir de esos dos grupos, o cuerpos planetarios, mediante su íntima fusión e interrelación científica, esa forma de manifestación divina denominada en Occidente el "Reino de Dios".
 
Quisiera pedirte que reflexiones sobre estos cinco puntos o afirmaciones, que sólo se proponen sugerir, evocar un pensamiento consciente e indicar esas ideas elementales que producirán nuevas actitudes en la responsabilidad paternal. Existen hoy en el mundo muchos hombres y mujeres que piensan, son conscientes y desean honestamente que se realice lo que he expuesto anteriormente y trabajan para esos fines. Pero millones de personas ignoran totalmente la situación tanto en el aspecto económico como en el esotérico.

Una de las tareas del educador del futuro será enseñar el significado de la Ley de Renacimiento, para efectuar así un cambio tan profundo en la actitud racial hacia la vida y el sexo, el nacimiento y la paternidad, que el ritmo sexual, la experiencia cíclica, la preparación psicológica y dirigida y el control de la construcción del cuerpo, puedan efectuarse y reemplazar los actuales métodos basados en la respuesta incontrolada al impulso, al deseo sexual y a la irreflexiva procreación. La vasta población del mundo es hoy el resultado de la respuesta animal a esos impulsos y a la promiscuidad general, que quizás sea el principal factor, hablando esotéricamente, y desde el punto de vista de la Jerarquía, de la actual angustia mundial, de las dificultades económicas y de las agresiones nacionales. Reflexiona sobre esto, porque contiene una indicación.
 
Resumiendo brevemente podría decir que el objetivo de la raza, a medida que vamos entrando en la nueva era, consiste en "crear en la luz mediante la actividad ordenada del cuerpo‑luz". Esto involucra comprender las diversas expresiones de la luz, la luz de la comprensión, la luz del proceso preordenado y previamente comprendido, y la luz de la experiencia. Estos aspectos más sutiles de la luz, los cuales conducen, controlan y dirigen la conciencia humana en relación con la generación racial, la perpetuación de la especie y la conciencia de la luz (ciencia que trata lo concerniente a la sustancia y a la forma, porque no debe olvidarse que luz y sustancia son sinónimos), forman parte integrante de la educación de los padres y de los adolescentes; entonces podremos esperar los ajustes y cambios que sobrevendrán, con la confianza y certeza de que todo será para bien.
 
Durante los próximos mil años, los móviles que conducen al matrimonio sufrirán profundos cambios, aunque el motivo básico -el amor entre dos Personas- permanecerá inalterable o, mejor dicho, será mejor comprendido y desinteresado. La actitud de los padres hacia los hijos cambiará drásticamente y el punto de vista de la responsabilidad se acentuará continuamente, aunque esa responsabilidad concernirá especialmente al tiempo, la oportunidad y a la creación correcta de las formas que asumirán las almas que vienen a la vida. Cambiará la idea de la procreación acelerada y de la creación de familias numerosas con las cuales el Estado puede alcanzar sus fines.

La preparación de los adultos para los deberes de la paternidad y su entrenamiento para subvenir a las necesidades básicas del futuro hijo, cambiará acrecentadamente hacia los niveles de conciencia mentales y espirituales y no preocuparán tantos los preparativos físicos. La luz que se halla en los padres, que en el futuro será vista clarividentemente por un gran número de personas, estará científicamente relacionada con la luz embrionaria del niño, y el hilo de luz que vincula al padre y al hijo (del cual el cordón umbilical es símbolo exotérico), será construido con paciente inteligencia. El niño nacerá con su cuerpo de luz ya introducido y activo en el cuerpo físico, y esto se deberá al trabajo mental inteligente de los padres. Ello no ocurre hoy, excepto en el caso de egos muy avanzados, porque el cuerpo de luz es incipiente y difuso y simplemente se cierne sobre la forma física del niño, esperando una oportunidad para penetrar en ella e iluminar la conciencia. Así se producirá una integración en la sustancia de la luz del planeta de la cual se carece en la actualidad, y la realización de esta integración será iniciada definidamente por los padres entrenados de la nueva era y facilitada, a medida que el niño crezca, por la enseñanza y la influencia del educador iluminado.
 
5) …Se va formando en el mundo ese "puente de almas y de servidores" que hará posible la fusión de la subjetiva Jerarquía interna de almas y el mundo externo de la humanidad, lo que constituirá una mezcla y fusión efectiva y marcará la iniciación de la familia humana, mediante las realizaciones de sus miembros más avanzados. Esto constituye el verdadero "matrimonio en los cielos" de que habla el cristianismo místico, el resultado de esta fusión será la manifestación del quinto reino de la naturaleza, el reino de Dios.

 

 

Menú de este tema

Home