La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 
 

LA EQUIVOCACIÓN DE UNIRSE A DETERMINADAS ASOCIACIONES

La Página de la Vida no es una asociación religiosa.
Tenemos solamente un propósito:
hacer que el ser humano sea libre, impulsarlo hacia la libertad,
ayudarle a que rompa con todas sus limitaciones,
porque sólo eso habrá de darle la felicidad eterna Ahora,
la realización no condicionada del Ser.
 

 

Quizás conozcas la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo:

“¿Qué recogió ese hombre?” “Recogió un trozo de la Verdad”, contestó el diablo. “Ese es muy mal negocio para ti, entonces”, dijo su amigo. “Oh, no, en absoluto”, replicó el diablo, “voy a dejar que la organice”.

 

La Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna organización o religión, por ninguna secta. La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entiendes eso, entonces verás cuan imposible es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no podemos ni debemos organizarla. Si lo hacemos, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse, es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella.

No podemos traer la cumbre de la montaña al valle. Si queremos llegar a la cima de la montaña, debemos atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tenemos que ascender hacia la Verdad, esta no puede “descender” ni organizarse para nosotros. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera. El interés que no nace del amor a la Verdad por sí misma, sino que es despertado por una organización, no tiene valor alguno. La organización se convierte en una estructura dentro de la cual sus miembros pueden encajar convenientemente. Ellos no se esfuerzan más por alcanzar la Verdad o la cumbre de la montaña, sino que más bien tallan para sí mismos un nicho conveniente donde se colocan, o dejan que la organización los coloque, y consideran que, debido a eso, la organización ha de conducirlos hacia la Verdad.

De modo que esta es la primera razón, por la que las organizaciones religiosas no deben existir. A pesar de esto que te decimos, probablemente formarás parte de asociaciones religiosas, continuarás perteneciendo a organizaciones que buscan la Verdad. Nosotros no pertenecemos a ninguna organización de tipo religioso; por favor, comprende esto.

Nosotros haríamos uso de una organización que nos llevara de aquí a cualquier ciudad del mundo, por ejemplo; ésta es una clase por completo diferente de organización, meramente mecánica, como el correo postal. Usaríamos un automóvil o un barco para viajar, estos son sólo mecanismos físicos que nada tienen que ver con la espiritualidad. Por otra parte, sostenemos que ninguna organización puede conducir al ser humano a la espiritualidad.

Si se crea una organización para este propósito, ella se convierte en una muleta, en una debilidad, en una servidumbre que por fuerza mutila al individuo y le impide crecer, establecer su unicidad que descansa en el descubrimiento que haga, por sí mismo, de esta Verdad absoluta e incondicional. Por lo tanto, esa es otra de las razones por las que La Página de la Vida no es ninguna organización religiosa.

Y desde luego, no deseamos tener seguidores, y esto lo queremos subrayar. En el momento en que sigues a alguien, dejas de seguir a la Verdad. Sólo estamos interesados en una cosa esencial: Hacer que el ser humano sea libre. Deseamos liberarlo de todas las jaulas, de todos los temores, y no fundar religiones, nuevas sectas, ni establecer nuevas teorías y nuevas filosofías. Entonces, como es natural, nos preguntarás por qué nos esforzamos en crear y mantener esta Web. Te diremos por qué lo hacemos. No es porque deseemos que nos sigas, ni porque deseemos un grupo especial de discípulos selectos. (¡Cómo gustan los seres humanos de ser diferentes de sus semejantes, por ridículas, absurdas o triviales que puedan ser sus distinciones! No queremos alentar ese absurdo). No tenemos discípulos ni apóstoles, ya sea en la tierra o en el reino de la espiritualidad.

Tampoco es la tentación del dinero, ni es el deseo de vivir una vida cómoda lo que nos atrae. ¡Si quisiéramos llevar una vida cómoda desde luego que no invertiríamos tanto tiempo y energías en hacer realidad este proyecto! Estamos hablando francamente porque queremos que esto quede establecido de una vez por todas. No deseamos que estas discusiones infantiles se repitan una y otra vez.

Pero estaremos completamente satisfechos con que sólo haya una persona que lea las palabras que aquí se muestran, que Sea, que aprenda a vivir en la eternidad del Ahora, será suficiente ¿De qué sirve tener millones de visitas a este espacio Web que no comprenden, que están por completo embalsamados en sus prejuicios, que no desean lo nuevo, sino que más bien desean traducir lo nuevo para que se acomode a sus propias personalidades estériles, estancadas? Si escribimos enérgicamente no nos entiendas mal, por favor, no es por falta de compasión. Si acudes a un cirujano para una operación, ¿no es bondad de su parte operar aunque te cause dolor? Así, de igual modo, si hablamos francamente no es por falta de verdadero afecto; al contrario.

Como hemos dicho, tenemos solamente un propósito: hacer que el ser humano sea libre, impulsarlo hacia la libertad, ayudarle a que rompa con todas sus limitaciones, porque sólo eso habrá de darle la felicidad eterna Ahora, la realización no condicionada del Ser.

 

 

Menú de este tema

Home