La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

ÁRNICA (Arnica montana)

Se trata de una planta que podríamos calificar de moderna, pues no era conocida o, más exactamente, sus cualidades no fueron aprovechadas por los sabios de la antigua Grecia. Propia de la montaña (donde los pastores utilizan las hojas secas para liar cigarrillos), se emplea para aliviar golpes y torceduras.

 

CARACTERÍSTICAS

Planta verde, con rizoma del que surge un tallo de menos de medio metro de alto y que culmina en una flor compuesta (como las de las margaritas), con el centro rojo anaranjado y los pétalos amarillos. En la base se forma una roseta de hojas largas cuyo aspecto recuerda una lanza, y a veces del propio tallo surgen ramificaciones por parejas que culminan en sendas agrupaciones florales. Se llama también tabaco de montaña.

 

LOCALIZACIÓN
Sólo se encuentra en las montañas, en suelos silíceos, en climas fríos, con nieve en invierno.

 

PRINCIPIOS ACTIVOS

Posee esencias, pero, curiosamente, las de las flores son distintas de las del rizoma. Ambos órganos, los únicos farmacológicamente activos, poseen, además de la esencia, una sustancia formada por varios compuestos químicos y que se conoce como arnicina. Esta última es la responsable de las propiedades de la planta, mientras que las esencias dotan a las flores de un perfume como el de la manzanilla, y el rizoma huele a rábanos húmedos.

 

PROPIEDADES MEDICINALES

El árnica favorece la circulación sanguínea, por lo que su uso está indicado en lesiones externas que no han causado herida: golpes, torceduras, cardenales. También es un tónico cardíaco.

 

RECOLECCIÓN

Las flores deben cogerse de inmediato, en cuanto acaban de abrirse, antes de que sean parasitarias por las moscas, esto es, al final de la primavera. El rizoma puede arrancarse más tarde, ya entrado el otoño.

 

USOS Y APLICACIONES

Se usa casi exclusivamente como tintura, en aplicación externa sobre la parte afectada por un golpe o una torcedura. Para preparar la tintura, se toman 100 gramos de flores y se colocan en un recipiente con un litro de alcohol, se tapa y se deja en reposo durante nueve días por lo menos. Se filtra y se guarda en un frasco oscuro. Cada vez que se vaya a utilizar, se extrae la cantidad necesaria y se mezcla con agua a partes iguales; se aplica con una gasa empapada y se tira lo que sobra. Su uso interno debe ser exclusivo de especialistas, pues una dosis elevada podría resultar tóxica.

 

 

Menú de este tema

Home