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Peligros que surgen del karma del estudiante.

Como ya saben, los peligros pueden clasificarse en tres grupos:

1. Los inherentes al karma de la vida presente.

2. Los basados en la herencia nacional y en el tipo de cuerpo.

3. Los inherentes a las afiliaciones grupales, en el plano físico o exotérico, y en los planos sutiles o esotéricos.

 

¿Qué se entiende por "karma del estudiante"? Empleamos palabras con ligereza; presumo que la respuesta irreflexiva sería que el karma del estudiante está formado por los acontecimientos inevitables del presente o del futuro, que no puede eludir. En parte esto es verdad, pero sólo es un aspecto del todo. Observémoslo en forma más amplia, porque con frecuencia la exacta comprensión de la totalidad facilita la comprensión de la parte.

Cuando nuestro Logos fundó el sistema solar, atrajo al círculo de manifestación materia suficiente para desarrollar Su proyecto y el material necesario para el objetivo en vista. No reparó en todos los objetivos posibles para este sistema solar: tenía un propósito especifico que necesitaba determinada vibración, y exigía, en consecuencia, cierto material diferenciado. Este círculo, denominado "círculo no se pasa" del sistema solar, limita todo cuanto acontece dentro de nuestro sistema, y nuestra dual manifestación continúa dentro de sus límites. Todo cuanto se encuentra dentro de ese círculo vibra a determinado compás-clave y se ajusta a ciertas reglas, a fin de alcanzar determinada meta y cumplir cierto propósito, únicamente conocidos en su totalidad por el Logos Mismo. Todo lo contenido dentro de este círculo, está sujeto a reglas específicas y regido por cierto compás-clave, que se ha de considerar como sujeto al karma de esta séptuple existencia periódica, activado por causas anteriores a la formación de este círculo, ligando de esta manera nuestro sistema al que le precedió y afiliándolo al que vendrá después. No somos una unidad aislada sino parte de un todo mayor, regidos en nuestra totalidad por la ley cósmica y desarrollando (en conjunto) ciertos propósitos definidos.

 

Propósito microcósmico.

Esto sucede en el microcosmos. El Ego en su propio plano y en pequeña escala repite la acción del Logos. Construye ciertas formas con determinado fin; reúne cierto material y aspira a cierta consumación, que será la resultante del material reunido, vibrando a cierto ritmo, regido en determinada vida por ciertas reglas y persiguiendo un objetivo determinado -no todos los objetivos posibles.

Cada Personalidad es, respecto al Ego, lo que el sistema solar para el Logos. Constituye su campo de manifestación, y el medio por el cual obtiene un objetivo demostrable. Este propósito puede ser la adquisición de la virtud, pagando el precio de los vicios, o la capacidad comercial, luchando por proveer las necesidades de la vida; también puede ser el desarrollo de la sensibilidad mediante las reveladoras crueldades de la naturaleza; la adquisición de la abnegada devoción para satisfacer las necesidades de los que dependen de uno, o la transmutación del deseo por la meditación practicada en el sendero. Cada alma debe descubrirlo por si misma. Lo que trata de inculcarles es que existe cierto peligro incidental a este mismo factor. Por ejemplo, si al adquirir la capacidad mental de meditar, el estudiante no alcanza lo que vino a adquirir cuando encarnó, el resultado no constituirá un beneficio, sino un desarrollo desigual y la momentánea pérdida de tiempo.

Especificaré e ilustraré: Un Ego ha formado su triple cuerpo de manifestación y ha establecido su "círculo no se pasa" con el propósito de dotar a su cuerpo causal de la facultad de "la comprensión mental de los hechos básicos de la vida". El objetivo de esa encarnación consiste en desarrollar la capacidad mental del estudiante, enseñarle la ciencia y los hechos concretos para enriquecer el caudal de su cuerpo mental, teniendo en vista el trabajo futuro. Posiblemente ha desarrollado con exceso el aspecto corazón, siendo demasiado devocional; ha pasado quizás muchas vidas soñando, viendo visiones y en meditación mística. Lo que él necesita es ser práctico, tener sentido común, conocer todo el programa de estudio en el Aula de Aprendizaje y aplicar prácticamente, en el plano físico, el conocimiento adquirido. No obstante, aunque su "circulo no se pasa" parece proscribir y limitar sus tendencias inherentes, y aunque el escenario ya está preparado para verse obligado a aprender las lecciones de vivir prácticamente en el mundo, sin embargo no las aprende, sino que sigue lo que para él es la línea de menor resistencia. Sueña despierto y se aparta de las cosas del mundo, no satisface los deseos del Yo Superior o Ego, sino que desperdicia la oportunidad, sufre grandemente, y en la siguiente vida necesitará un escenario similar, un estímulo más fuerte y un "círculo no se pasa mas estrecho, hasta cumplir la voluntad de su Ego. Para quien se halla en tales condiciones la meditación no ofrece ayuda, sino un inconveniente. Como he dicho anteriormente, la meditación (practicada inteligentemente) es para quienes han llegado a ese grado de evolución donde el proceso de completar el cuerpo causal está algo avanzado, y el estudiante se encuentra en las etapas finales del Aula de Aprendizaje. Deben tener presente que no me refiero aquí a la meditación mística sino a la meditación científicamente ocultista. Los peligros prácticamente son: pérdida de tiempo, intensificación de una vibración fuera de toda proporción con el ritmo de otras vibraciones, y una construcción desigual e incompleta que será necesario reconstruir en otras vidas.

 

Peligros basados en la herencia nacional y en el tipo de cuerpo.

Como se han de imaginar, no intento extenderme sobre los peligros inherentes a un cuerpo defectuoso; en términos generales, advertiré que cuando existe una enfermedad definida, un malestar congénito o una debilidad mental de cualquier tipo, la meditación no es recomendable, pues sólo intensificará el trastorno. Deseo indicar específicamente, para guía de los futuros estudiantes y como profecía, que en días venideros, cuando la ciencia de la meditación sea mejor comprendida antes de ser asignada, se valorarán inteligentemente y tomarán en consideración dos factores:

a. Las características subraciales del hombre.

b. Su tipo de cuerpo, oriental u occidental.

 

De esta manera se evitarán ciertos desastres y se eliminarán algunas dificultades que existen en mayor o menor grado en cada grupo ocultista.

Se admite, comúnmente, que cada raza tiene como característica predominante una cualidad sobresaliente, en el cuerpo emocional. Esta regla es general; comparando las diferencias raciales de los italianos con las de los teutones, sintetizamos tales diferencias en nuestras mentes, en términos de cuerpo emocional. Nos imaginamos al italiano como fogoso, romántico, voluble y ostentador, y al teutón como flemático, práctico, sentimental, impávido y lógicamente talentoso. Evidentemente estos distintos temperamentos llevan consigo sus propios peligros y mediante la imprudente práctica de una meditación inadecuada pueden desarrollar las virtudes a tal grado que se aproximen a los vicios, intensificar debilidades temperamentales hasta convertirse en amenazas, y ocasionar el consiguiente desequilibrio en vez del equilibrio y esa sutil terminación del cuerpo causal que es uno de los objetivos en vista. Por lo tanto, cuando el sabio Instructor camine entre los hombres y Él Mismo asigne la meditación, tales diferencias raciales se tendrán en cuenta y sus defectos inherentes serán contrarrestados y no intensificados. Se evitará el desarrollo excesivo y la realización desproporcionada, gracias al efecto equilibrador de la meditación ocultista.

La meditación, tal como se la practica hoy, difiere fundamentalmente de cómo se la practicaba en la época Atlante. Durante la cuarta raza raíz se hizo un esfuerzo para facilitar la realización por intermedio del subplano atómico desde el emocional al intuitivo, excluyendo prácticamente el mental. La meditación seguía la línea de las emociones, produciendo un efecto bien definido en el cuerpo emocional. Actuaba desde los niveles emocionales hacia arriba, en lugar de actuar como ahora en los niveles mentales y desde allí realizar el esfuerzo para controlar los dos inferiores. En la raza raíz Aria se está intentando eliminar la brecha entre lo superior y lo inferior y, centrando la conciencia en la mente inferior y más adelante en el cuerpo causal, establecer contacto con lo superior hasta que el descenso desde allí sea continuo. La mayoría de los estudiantes avanzados llegan a sentir únicamente ocasionales destellos de iluminación, pero, más tarde, sentirán una constante irradiación. Ambos métodos tienen sus propios peligros. En la era Atlante la meditación tendía a sobreestimular las emociones y, aunque los hombres alcanzaban grandes alturas, se sumergían también a iguales profundidades. La magia sexual predominaba increíblemente. El plexo solar estaba propenso a ser excesivamente vivificado, las triplicidades no se seguían correctamente y los centros inferiores fueron atrapados por la reacción del fuego con deplorables resultados.

Los peligros ahora son otros. El desarrollo de la mente lleva consigo los peligros del egoísmo, el orgullo, el total olvido de lo superior, que es el objetivo del actual método a contrarrestar. Si los adeptos del sendero oscuro alcanzaron grandes poderes, en los días atlantes, hoy son aún más peligrosos que nunca. Su dominio está mucho más difundido. De ahí el hincapié que se hace sobre el servicio y el aquietamiento de la mente, como algo esencial para el hombre que trata de progresar y llegar a ser un miembro de Fraternidad de la Luz.

Daré instrucciones ahora sobre un tema de real importancia para todos los estudiantes sinceros. Oriente constituye para la raza de los hombres en evolución, lo que el corazón es para el cuerpo humano -manantial de luz, vida, calor y vitalidad. Occidente constituye para la raza lo que el cerebro o actividad mental es para el cuerpo- el factor organizador rector, instrumento de la mente inferior y acumulador de datos. La diferencia de la "estructura" (como ustedes la denominan) del oriental con respecto a la del europeo o el americano, es tan grande y bien conocida que no es necesario ocuparnos de ello.

El oriental es filósofo, soñador por naturaleza, preparado durante siglos para pensar en términos abstractos, amante de la dialéctica abstrusa, de temperamento letárgico y climáticamente lento. Pensador metafísico durante siglos, de vida vegetariana, inercia nativa y de rígida obediencia a fórmulas y a las más estrictas reglas de vida, han dado por resultado un tipo diametralmente opuesto a su hermano occidental.

El occidental es práctico, directo, dinámico, rápido en la acción, esclavo de la organización (que después de todo es otra forma de ceremonial), impulsado por una mente muy concreta, investigadora y crítica, manifestándose mejor cuando los asuntos se mueven velozmente y se necesitan rápidas decisiones. Detesta el pensamiento abstracto, no obstante, lo aprecia cuando lo capta y puede llevar esas ideas a la práctica en el plano físico. Emplea el centro coronario más que el cardíaco, y su centro laríngeo está propenso a ser vitalizado. El oriental emplea el centro cardíaco más que el coronario y lógicamente los correspondientes centros de la cabeza. El centro que se encuentra en el extremo superior de la columna vertebral, en la base del cráneo, está más activo que el laríngeo.

El oriental progresa llevando el centro de la conciencia a la cabeza, valiéndose de la tenaz meditación. Es el centro que debe dominar; aprende por el uso inteligente de los mántram, recluyéndose, aislándose y siguiendo cuidadosamente fórmulas específicas durante muchos días y horas.

El occidental, al principio, trata de retrotraer su conciencia primeramente al corazón, porque ya trabaja excesivamente con los centros de la cabeza. Actúa empleando fórmulas colectivas más que mántram individuales; no trabaja tanto en la soledad como su hermano oriental, porque tiene que buscar su centro de conciencia en medio del ruido y agitación de la vida comercial y de las multitudes de las grandes ciudades. Emplea fórmulas colectivas para conseguir sus fines, y el despertamiento de su centro cardíaco se manifiesta en servicio. De allí que en Occidente se haga hincapié sobre la meditación en el corazón y en la consiguiente vida de servicio.

Por lo tanto observarán que cuando se haya iniciado la verdadera tarea ocultista, el método puede diferir (diferirá necesariamente) en Oriente y Occidente, pero la meta perseguida será la misma. Se ha de tener en cuenta, por ejemplo, que una meditación que ayudaría a desarrollar a un oriental, podría ser peligrosa y desastrosa para su hermano occidental y viceversa, siendo la meta siempre la misma. Las fórmulas podrán ser individuales o colectivas, los mántram entonados por unidades o grupos, y los diferentes centros, objeto de especial atención, sin embargo los resultados serán idénticos. El peligro surge cuando el occidental basa sus esfuerzos sobre reglas que son apropiadas para el oriental, como oportunamente se ha hecho notar con inteligencia. La sabiduría de los Grandes Seres contrarresta este peligro. Diferentes métodos para razas distintas; diversas fórmulas para diversas nacionalidades, pero los mismos guías inteligentes en los planos internos, la misma gran Aula de Sabiduría, el mismo Portal de Iniciación, admitiendo a todos en el santuario interno.

Para terminar este tema deseo hacerles una indicación: el Séptimo Rayo de Ley u Orden Ceremonial (rayo que está viniendo ahora al poder), proporciona al occidental lo que por largo tiempo ha sido privilegio del oriental. Grande es el día de la oportunidad, y con el arrollador avance de esta séptima fuerza, viene el necesario ímpetu que, si se comprende debidamente, puede conducir al occidental a los Pies del Señor del Mundo.

 

Peligros inherentes a las afiliaciones grupales.

Ahora me propongo tratar brevemente de la cuestión relativa a los peligros de la meditación, incidentales a las afiliaciones grupales del hombre, exotéricas o esotéricas. Salvo amplias generalizaciones, poco puedo decir sobre este particular tema. Para cada uno de los diversos tópicos considerados, merecería que se escribiera un voluminoso tratado, por lo tanto no intentaré abarcar todo lo que se podría decir, sino que me limitaré a indicar ciertos aspectos de la cuestión, los cuales (si se consideran detenidamente) abrirán, al buscador que anhela la verdad, muchas vías de conocimiento. Todo entrenamiento ocultista tiene esto en vista: dar al estudiante algún pensamiento simiente que (si reflexiona sobre él en el propio silencio del corazón) dará valiosos frutos y el estudiante podrá, sin escrúpulos, considerarlos como propios. Lo que logramos por la lucha y duro esfuerzo es siempre nuestro y no cae en el olvido, como las ideas que entran por los ojos, procedentes de la página impresa, o lo que oímos de labios de un Instructor, no importa cuán digno sea de nuestra Veneración.

Una cosa que descuida frecuentemente el estudiante, al entrar en el sendero de probación y comenzar la práctica de la meditación, es que su meta no consiste principalmente en completar su propio desenvolvimiento, sino en capacitarse para servir a la humanidad. Su propio desarrollo y desenvolvimiento son necesariamente incidentales, pero no la meta. Su medio ambiente inmediato y sus asociados íntimos en el plano físico son los objetivos de su servicio, y si en sus esfuerzos para adquirir ciertas cualidades y conocimientos pasa por alto los grupos a los cuales está afiliado y no los sirve inteligentemente ni se ocupa lealmente en bien de ellos, corre el peligro de la cristalización, de caer en un pecaminoso orgullo, y hasta podría ocurrir que dé el primer paso en el camino de la izquierda. A no ser que el crecimiento interno tenga expresión en el servicio grupal, el estudiar te sigue una ruta peligrosa. Tres tipos de afiliaciones grupales.

Quizás pueda hacer algunas indicaciones acerca de los grupos asignados al hombre en los diversos planos. Estos grupos son muchos y variados y cambian y se modifican en los diferentes períodos de la vida del hombre, a medida que éste se libera de las obligaciones kármicas que rigen a las afiliaciones. Recordemos, por otra parte, que a medida que el hombre aumenta su capacidad para servir, acrecienta al mismo tiempo el número de grupos con los que hace contacto, hasta que llega un momento, en alguna encarnación particular, en que la esfera de su servicio será el mundo mismo y ayudará a las multitudes. Antes de que se le consienta cambiar su línea de acción y pasar a otras actividades -planetaria, solar o cósmica- ha de haber servido de tres maneras

a. Primeramente sirve por medio de la actividad, empleando SU inteligencia, sus altas facultades mentales y el producto de su genio, a fin de ayudar a los hijos de los hombres. Adquiere poco a poco gran poder intelectual y, en esta adquisición, se sobrepone a las asechanzas del engreimiento. Entonces ofrenda su inteligencia activa a toda la humanidad, dando lo mejor que tiene para ayudar la raza.

b. Luego sirve por medio del amor convirtiéndose, en el transcurso del tiempo, en uno de los salvadores de los hombres, dedicando su vida y entregándose totalmente con perfecto amor a sus hermanos. Entonces llega una vida de supremo sacrificio y muere por amor para que otros puedan vivir.

c. Después sirve por medio del poder. Habiendo demostrado en la prueba del fuego que no tiene otro pensamiento que el bien de todos, se le confía el poder, resultante del amor activo, inteligentemente aplicado. Actúa de acuerdo con la ley y dedica toda su voluntad a fin de que el poder de la ley se haga sentir en los triples reinos de la muerte.

 

Observarán que en estas tres ramas del servicio es de primordial importancia la facultad de trabajar con grupos. Como dije anteriormente, estos grupos son diversos y varían en los distintos planos. Vamos a enumerarlos brevemente:

1. En el plano físico, se encontrarán los grupos siguientes:

a. El grupo familiar, al que el estudiante está afiliado comúnmente por dos razones: una para agotar karma y saldar sus deudas, la otra para recibir cierto tipo de vehículo físico, que el Ego necesita para expresarse adecuadamente.

b. Sus asociados y amigos, las personas que su medio ambiente le depara; sus asociados comerciales, sus relaciones religiosas, sus conocidos y amigos casuales y las personas con quienes se pone en contacto durante breve tiempo, que luego ya no verá más. Su acción en estos diversos grupos es igualmente doble: primero, para pagar sus deudas, si es que tal deuda existe; segundo, para probar los poderes que posee, influyendo benéficamente a los que están a su alrededor, reconocer su responsabilidad, dirigir o ayudar. En este proceso, los Guías de la raza descubren las acciones y reacciones del hombre, sus aptitudes para servir y su respuesta a cualquier necesidad que surja.

c. El grupo de servidores al cual está asociado, dirigido por uno de los Grandes Seres, definidamente unidos para el trabajo de naturaleza ocultista y espiritual. Puede ser un grupo dedicado a alguna obra religiosa, entre los ortodoxos (los principiantes son probados allí), o algún trabajo social, como en los movimientos obreros o en el campo político, o en uno de los movimientos precursores mundiales más definidos como la Sociedad Teosófica, la Christian Science, el Nuevo Pensamiento y el Espiritismo. A esto añadiré una línea de esfuerzo, que quizás sorprenda, me refiero al movimiento del Soviet, en Rusia y a todos los grupos agresivos y extremistas que prestan un servicio leal bajo sus líderes (aunque mal encaminados y desequilibrados) para mejorar la condición de las masas.

 

Tenemos así en el plano físico, tres grupos a los que pertenece el hombre. Éste tiene deberes para con ellos, y ha de desempeñar su parte. Ahora bien, ¿dónde reside el peligro en la práctica de la meditación? Simplemente en lo siguiente: que mientras el karma del hombre lo sujete a algún grupo determinado, su aspiración consistirá en desempeñar su parte a la perfección, a fin de poder agotar su obligación kármica y avanzar hacia la liberación final; además de ello ha de llevar a su grupo a mayor altura y utilidad. Por lo tanto, si por medio de la meditación de naturaleza inadecuada descuida sus debidas obligaciones, retrasa el logro de la finalidad de su vida, debiendo realizarlo en otra encarnación. Si acumula en el cuerpo causal del grupo (el producto combinado de varias vidas) algo que no corresponde al cuerpo causal, no ayuda sino que obstaculiza, y esto también representa un peligro. Para mayor claridad permítanme dar un ejemplo. El estudiante ha ingresado a un grupo donde preponderan miembros devotos, con el expreso propósito de equilibrar dicha cualidad mediante otro factor, la discriminación inteligente o el equilibrio mental. Si permite que lo domine la forma mental del grupo, convirtiéndose en un devoto, siguiendo una meditación devocional, e irreflexivamente no trata de establecer el equilibrio del cuerpo causal de ese grupo, corre el peligro de perjudicarse a sí mismo y también al grupo a que pertenece.

 

2. En el plano emocional el hombre pertenece a varios grupos:

a. El grupo familiar que corresponde, más a su grupo que al de la familia en el cual ha nacido en el plano físico. Esto se verá demostrado muchas veces en la vida, cuando los miembros de una familia del plano emocional se encuentran en el plano físico. El reconocimiento es instantáneo.

b. La clase que se le ha asignado en, el Aula de Aprendizaje, y en la que recibe mucha instrucción.

c. El grupo de Auxiliares Invisibles, con el cual puede estar trabajando, y el grupo de servidores.

 

Todos estos grupos imponen obligaciones y trabajos y han de ser tenidos en cuenta al estudiar el inteligente empleo de la meditación. Ésta debe aumentar la capacidad del individuo para pagar sus deudas kármicas, dándole una clara percepción, un inteligente razonamiento y la comprensión del trabajo inmediato a realizar. Todo lo que vaya en contra de esto es peligroso.



3. En el plano mental. Los grupos que se encuentran en este plano pueden enumerarse como:

a. El grupo de estudiantes de algún Maestro, al que puede estar asociado y con el cual puede estar trabajando. Esto comúnmente ocurre sólo en el caso del hombre que está agotando rápidamente su karma y se acerca al Sendero. Por lo tanto, su meditación ha de estar bajo la guía directa del Maestro, y cualquier fórmula que no esté ajustada a las necesidades individuales contiene elementos peligrosos, porque las vibraciones que se establecen en el plano mental y las fuerzas engendradas allí son mucho más potentes que las de los niveles inferiores.

b. El grupo de egos o almas, al cual pertenece. Este es el más importante, porque al asignarle la meditación es necesario considerar a qué rayo pertenece el estudiante. Algo ya se ha dicho anteriormente sobre ello.

 

Como habrán observado, no he especificado determinados riesgos en relación con algún cuerpo en particular. No es posible abarcar el tema de esta manera. Más adelante, cuando se comprenda mejor la meditación ocultista y se la estudie científicamente, los estudiantes prepararán los datos y tratados necesarios, abarcando todo el tópico hasta donde sea posible. Sin embargo, hago una advertencia, señalo el camino -los instructores del mundo interno rara vez hacen más que esto. Nuestro propósito es desarrollar pensadores y hombres de clara visión, capaces de razonar con lógica. Por eso les enseñamos a desarrollarse y a pensar por sí mismos, razonar sobre sus propios problemas y formar sus propios caracteres. Tal es el Sendero...

 

 

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