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PELIGROS QUE PROVIENEN DE LOS HERMANOS DE LA OSCURIDAD: LA FRATERNIDAD NEGRA

Creo que anteriormente he dado todo cuanto puedo impartir por ahora respecto a los Hermanos de la Oscuridad, según se los denomina a veces. Aquí quiero insistir únicamente sobre el hecho de que el estudiante común no debe temer ningún peligro proveniente de esta fuente. Sólo cuando nos acercamos al discipulado y un hombre se destaca de sus semejantes, como instrumento de la Fraternidad Blanca, atrae la atención de quienes tratan de detenerlo. Cuando por la práctica de la meditación, el poder y la actividad en el servicio, el hombre ha desarrollado sus vehículos a un punto de verdadera realización, su vibración pone en movimiento materia de un tipo especifico, y aprende a trabajar con esa materia, a manipular los fluidos y a controlar a los constructores. Al hacerlo, se entromete en los dominios de quienes trabajan con las fuerzas de la involución y se expone a sus ataques, los cuales pueden ser dirigidos contra cualquiera de sus tres vehículos, pudiendo ser de distintos tipos. Describiré brevemente algunos de los métodos que se emplean contra el discípulo, los únicos que interesan a quienes estudian estos escritos:

a. Ataques al cuerpo físico: Emplean todos los medios posibles para entorpecer la utilidad del discípulo, mediante enfermedades o invalidando su cuerpo físico. No todos los accidentes son consecuencia del karma, pues comúnmente el discípulo ha trascendido buena parte de ese tipo de karma, y está relativamente libre de esa fuente de entorpecimientos durante el trabajo activo.

b. El espejismo es otro de los métodos empleados: Consiste en envolver al discípulo en una nube de materia emocional o mental, suficientemente densa como para ocultarle lo real y oscurecer temporalmente la verdad. El estudio de los casos donde ha sido empleado el espejismo son altamente reveladores, poniendo de manifiesto cuán difícil es, aun para el discípulo avanzado, discernir siempre entre lo real y lo falso, la verdad y la mentira. El espejismo puede producirse en los niveles emocional y mental, pero comúnmente en el primero. Una de las formas empleadas consiste en introducir en la mente del discípulo la idea de debilidad, desaliento o crítica, a la cual cede en algunos momentos. La idea, así sugerida, adquiere excesiva proporción y el discípulo desprevenido, sin advertir que está viendo los gigantescos contornos de sus propios pensamientos momentáneos y pasajeros, se deja dominar por el desaliento, hasta llegar a la desesperación, siendo en tales condiciones de muy poca utilidad para los Grandes Seres. Otra forma consiste en proyectar en su aura mental sugerencias e ideas que se supone proceden de su propio Maestro; pero en realidad son sugerencias sutiles que entorpecen y no ayudan. Ha de ser muy sagaz el discípulo para discernir, en cualquier momento, entre la voz de su verdadero Instructor y las engañosas sugerencias del falso, y esto ha sucedido hasta con elevados iniciados, que han sido engañados momentáneamente.

Son muchos y sutiles los medios para engañar y reducir el rendimiento efectivo del trabajo en el mundo. Por eso se aconseja sabiamente a todos los aspirantes a estudiar y trabajar para desarrollar viveka, o esa discriminación que protege contra el engaño. Si esta cualidad se construye laboriosamente y se cultiva cuidadosamente en todas las circunstancias y casos, grandes y pequeños de la vida diaria, el peligro de ser desviado quedará anulado.

c. Un tercer método, frecuentemente empleado, es envolver al discípulo en una densa nube oscura; rodearlo de una impenetrable noche y niebla, en la cual tropieza y frecuentemente cae. Puede tomar la forma de una negra nube de materia emocional, de alguna oscura emoción, que parece poner en peligro toda vibración estable, precipitando al aturdido estudiante en las negruras de la desesperación; se siente como si fuera despajado de todo y presa de varias y funestas emociones; se considera abandonado por todos; ve los esfuerzos pasados como inútiles; cree que ya no le queda más que morir. En tales momentos el estudiante necesita en gran manera el don de viveka, contrapesar cuidadosamente y razonar con calma toda la cuestión. En esos momentos debe recordar que la oscuridad no oculta nada al Dios interno y que el centro de la conciencia permanece allí, incólume ante todo cuanto pueda acontecer. Ha de perseverar hasta el fin, el fin ¿de qué? El fin de la nube que lo envuelve; el punto donde se fusiona con la luz del sol y que debe atravesar en toda su extensión y salir a la luz del día, comprendiendo que nada puede llegar ni dañar a la conciencia interna. Dios se halla dentro, no importa lo que trascurre afuera. Observamos las circunstancias ambientales, físicas, astrales o mentales, y olvidamos que en lo más profundo del corazón se ocultan nuestros puntos de contacto con el Logos universal.

d. Finalmente (no puedo tratar todos los métodos utilizados), los medios empleados pueden consistir en proyectar oscuridad mental sobre el discípulo. La oscuridad puede ser intelectual, en consecuencia, más difícil de penetrar; pues en este caso debe entrar en juego el poder del Ego, mientras que en el primero el razonamiento sereno de la mente inferior puede ser suficiente para disipar la dificultad. En este último caso, el discípulo no sólo hará bien en tratar de evocar a su Ego o Yo superior, para disipar la nube, sino también a su Instructor o a su Maestro, para que le presten ayuda. Éstos son sólo algunos de los peligros que acechan al aspirante. Los señalo únicamente como advertencia y guía, no para alarmarlos.

 

La Fraternidad Negra.

Ahora quisiera hablarles de los poderes de la Fraternidad Negra. Es necesario que comprendan ciertas leyes que rigen sus actividades y algunos métodos que sus miembros emplean, a fin de comprenderlos y utilizar los métodos adecuados de protección. Como dije anteriormente, el peligro es todavía inapreciable para la mayoría, pero a medida que trascurra el tiempo será necesario enseñar, a quienes trabajan en el plano físico, la forma de protegerse y resguardarse de los ataques.

Los Hermanos Negros son -nunca lo olviden- hermanos equivocados y descarriados, aunque hijos del mismo Padre, que se han extraviado en lejanas tierras. El camino de retorno será largo para ellos, pero la misericordia de la evolución, inevitablemente, los obligará a volver por el sendero de retomo en ciclos distantes. Quien sobreexite la mente concreta y consienta cerrarse continuamente a lo superior, corre el peligro de desviarse por el sendero de la izquierda. Muchos son los que se desvían así, pero vuelven sobre sus pasos y evitan cometer los errores en el futuro, así como el niño que se quema una vez, evita acercarse al fuego. El hombre que persiste, a pesar de las advertencias y del dolor, es el que finalmente se convierte en un hermano de la oscuridad. Al principio, el Ego lucha denodadamente para impedir que la Personalidad se desarrolle de esta manera, pero las deficiencias del cuerpo causal (no olviden que nuestros vicios no son más que nuestras virtudes mal empleadas) hace que éste se desequilibre y desarrolle excesivamente en un sólo sentido y esté lleno de huecos y brechas allí donde deberían hallarse las virtudes.

El hermano negro no se siente unido a su especie; sólo ve personas que han de ser explotadas para sus propios fines. Ésta es, en pequeña escala, la marca de aquellos que, a sabiendas o no, son sus instrumentos. No respetan a persona alguna; consideran a todos los hombres como presa legítima; emplean a cualquiera para llevar adelante sus propósitos, y por todos los medios a su alcance, correctos o incorrectos, procuran destruir toda oposición y adquirir cuanto desean para su yo personal.

El hermano negro no tiene en cuenta el sufrimiento que puede ocasionar, ni se preocupa de la agonía mental que podría causar en su adversario; persiste en sus propósitos y no los abandona, aunque dañe a alguien, sea hombre, mujer o niño, con tal que sus propios fines se cumplan. No hay que esperar compasión de quienes se oponen a la Fraternidad de la Luz. En el plano físico y en el emocional, el hermano negro tiene más poder que el hermano de la Luz; no más poder “en sí", sino más poder aparente, porque los Hermanos Blancos prefieren no ejercer Sus poderes en esos dos planos, como lo hacen los Hermanos Negros. Podrían ejercer Su autoridad, pero han decidido abstenerse y, en cambio, trabajar con los poderes de la evolución y no con los de la involución. Las fuerzas elementales que se encuentran en ambos planos se ponen en juego obedeciendo a dos factores:

a. Las fuerzas inherentes a la evolución, que conducen todo a la final perfección. Los Adeptos Blancos colaboran en ello.

b Los hermanos negros, que algunas veces emplean estas fuerzas para imponer su voluntad y vengarse de todos los que se oponen. Otras veces, los elementales del plano terrestre, los gnomos y la esencia elemental que se encuentra en las formas malignas, algunos de los duendes y las hadas de color marrón, gris y de tonalidades sombrías, actúan bajo su control. Sin embargo, no pueden controlar a los devas altamente desarrollados ni a las hadas de color azul, verde o amarillo, aunque a algunas de color rojo pueden hacerlas trabajar bajo su dirección. Los elementales del agua (aunque no los duendes ni las sílfides) a veces los ayudan, y debido al control que ejercen sobre estas fuerzas de involución, suelen entorpecer el avance de nuestro trabajo.

Con frecuencia, el hermano negro se disfraza de agente de la luz, presentándose a menudo como mensajero de los dioses; pero para seguridad de ustedes, les diré que quien actúe guiado por el Yo Superior obtendrá clara percepción y escapará al engaño.

En la época actual, su poder es a veces muy grande. ¿Por qué? En la Personalidad de todos los hombres existen aún muchas cosas que responden a su vibración, por eso les resulta fácil afectar los cuerpos de los hombres. Muy pocos miembros de la raza, relativamente hablando, han desarrollado la vibración elevada que corresponde a la tónica de la Fraternidad de la Luz, que prácticamente actúa en la casi totalidad de los dos niveles más elevados (los subplanos atómicos y subatómicos) de los planos mental, emocional y físico. Al actuar en dichos subplanos, puede sentirse el ataque de los elementales en los planos inferiores, pero no producirán daño; de ahí la necesidad de la pureza de vida, de emociones puras y controladas y de pensamientos elevados.

Observarán que he dicho que el poder de los hermanos negros predomina aparentemente en los planos físico y emocional, no así en el plano mental, en el cual actúan los hermanos de la Luz. Es posible hallar magos negros de gran poder en los niveles mentales inferiores, pero en los superiores domina la Logia Blanca; los tres subplanos superiores son los niveles que Ellos exhortan a los hijos de los hombres a descubrir; constituyen Su región, hacia la cual han de aspirar y luchar. El hermano negro impone su voluntad sobre los seres humanos (cuando existe vibración análoga) y sobre los reinos elementales de involución. Los hermanos de la luz, como lo hizo "el varón de dolores"; imploran a la humanidad errante que se eleve hacia la luz. El hermano negro retarda el progreso y moldea todo para sus propios fines; el hermano de la luz dirige sus esfuerzos a fin de acelerar la evolución y -renunciando a lo suyo, como precio de la realización- permanece en medio de las brumas, la lucha, el mal y el odio de la época, si al hacerlo puede ayudar a otros (sacándolos de la oscuridad de la tierra) afirmándoles sus pies sobre el Monte para que puedan ascender a la Cruz.

Y ahora, ¿qué métodos pueden emplearse para salvaguardar a los trabajadores en el campo del mundo? ¿Qué se puede hacer para evitar los peligros de la actual lucha y de la aún más enconada de los siglos venideros?

1. La primera condición esencial es lograr la purificación de todos los vehículos. Si un hermano negro obtiene dominio sobre un hombre, es prueba de que éste tiene algún punto débil en su vida. La puerta por donde el hermano negro penetra debe ser abierta por el hombre mismo; la abertura por donde entran las fuerzas malignas debe ser hecha por el mismo ocupante de los vehículos. De ahí la necesidad de la escrupulosa limpieza del cuerpo físico, de emociones puras estables en el cuerpo emocional, y de pensamientos puros, en el cuerpo mental. Cuando esto ocurra, habrá coordinación entre los vehículos inferiores, y el Pensador que los habite no permitirá la entrada a entidades extrañas.

2. La eliminación de todo temor. Las fuerzas de la evolución vibran mucho más rápidamente que las de la involución, y en esto hay una reconocida seguridad. El temor causa debilidad; la debilidad causa desintegración; el punto débil falla, produciéndose el vacío a través de éste pueden entrar las fuerzas del mal. El factor que permite la entrada radica en el temor que siente el hombre y es el que así abre la puerta.

3. Permanecer firme e inconmovible, no importa lo que suceda. Los pies pueden estar hundidos en el barro de la tierra, pero la cabeza puede estar bañada por los rayos del sol en regiones más elevadas. Conocer la suciedad de la tierra no significa contaminarse.

4. El reconocimiento del sentido común y su aplicación a la cuestión en debate. Dormir mucho y, durmiendo, aprender a hacer positivo al cuerpo; mantenerse activo en el plano emocional y alcanzar la calma interna. Evitar el cansancio excesivo al cuerpo físico y procurar distracción, cuando sea posible. Durante las horas de relajación se efectúa el reajuste, que anula la tensión posterior.

 

 

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