La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

TRASTORNOS DENTICIÓN LACTANTES. REMEDIOS NATURALES CON PLANTAS MEDICINALES

Muchos trastornos infantiles son leves y autolimitados, aunque pueden manifestarse síntomas importantes con fiebre súbita y muy elevada. El tratamiento casero suele ser suficiente, aunque es importante consultar a su médico urgentemente cuando los síntomas sean agudos o aumente su gravedad. Las plantas nos proveen de remedios suaves, que pueden utilizarse con toda seguridad incluso en los lactantes.

Los dolores de dentición pueden constituir un problema para los lactantes desde los 4 meses de edad (en algunos casos, incluso antes).

 

FRIEGA DE MANZANILLA Y SALVIA

El aceite de manzanilla actúa como sedante, mientras que el aceite de salvia es astringente y antiséptico y ayuda a calmar la inflamación gingival.

 

INGREDIENTES

4 gotas de aceite de manzanilla (Matricaria recutita)

2 gotas de aceite de salvia (Salvia offidnalis)

2 gotas de aceite de romero (Rosmarinus offidnalis)

20 ml de aceite de girasol o de almendras dulces

 

CÓMO PREPARAR LA FRIEGA

Vierta los aceites en una botella de vidrio oscuro esterilizada de 50 ml de capacidad y agite bien.

 

APLICACIÓN

Aplique una pequeña cantidad de aceite en los dedos y friccione suavemente las encías del niño. Repita 3 o 4 veces al día.

 

Tratamientos adicionales

• Administre 25-50 ml de una infusión suave de plantas sedantes, tales como las flores de tila o la manzanilla, antes del amamantamiento (utilice 10 g de la planta seca con 500 ml de agua.

 

POSOLOGÍA PARA LACTANTES Y NIÑOS

Todas las dosis indicadas en este espacio son adecuadas para lactantes y niños. Si aplica a los niños los remedios de otras secciones de este espacio acuérdese de reducir las dosis de acuerdo con su edad. Para los niños menores de 2 años utilice una quinta parte de la dosis del adulto, aumentándola gradualmente hasta alcanzar un cuarto de la dosis del adulto a los 3 o 4 años (dependiendo del tamaño del niño), un tercio a los 6 o 7 años, la mitad a los 8 o 9 años, y así progresivamente hasta alcanzar la dosis completa en la pubertad.
 


PRECAUCIONES

Algunos remedios puede tener un sabor amargo y por ello hay que endulzarlos con zumo de frutas o miel. A los niños menores de un año déles sólo miel pasteurizada o miel que haya sido hervida durante 5 minutos.

 

(*) Para la elaboración de los remedios (infusiones, tinturas, jarabes, etc.) visita Preparación de remedios

 

 

Menú de este tema

Home