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LA NECESIDAD INMEDIATA DE LA ÉPOCA Y LA DISPONIBILIDAD DEL INDIVIDUO

Vamos a considerar el quinto factor que incide en la decisión de los métodos de meditación y a tratar la necesidad de esta época particular y la adaptabilidad del individuo para llenar esa necesidad.

Ante todo haremos una breve recapitulación, pues el valor de la repetición es muy grande. Hemos tratado brevemente el factor rayo egoico, según lo considera el instructor, al asignar una meditación; hemos visto cómo cada rayo persigue la misma meta, pero por distinto camino, y que cada rayo necesita un tipo diferente de meditación; hemos tocado la cuestión de las modificaciones que demanda la meditación, al tener en cuenta el rayo de la personalidad. Después se trató el factor tiempo, tal como se demuestra en el cuerpo causal, su punto de desarrollo y la relación de ese cuerpo con sus tres expresiones inferiores, terminando en el espacio anterior con algunas breves indicaciones respecto al cuerpo causal en su propio nivel y su amplitud de conciencia. Todo ello los habrá hecho ver cuán sabio debe ser el instructor que intente asignar una meditación. Debo intercalar aquí una observación: El instructor que no haya hecho contacto ni obtenido conciencia causal, no puede asignar adecuadamente una meditación verdaderamente ocultista. Cuando el instructor conoce la nota, el grado de vibración y el color, puede asignar inteligentemente la meditación, no antes. Hasta entonces, sólo puede hacerlo en forma general y asignar una meditación que pueda acercarse a la necesidad y, al mismo tiempo, que no ofrezca peligro.

Ahora entra otro factor -factor que varía de acuerdo a la necesidad de la época. No todos los ciclos tienen la misma importancia fundamental. Los períodos de verdadera importancia en un ciclo son los terminales y aquellos en que ocurre la superposición y la fusión. Éstos se manifiestan en el plano físico en grandes revoluciones, gigantescos cataclismos y trastornos fundamentales en los tres sectores de la Jerarquía -el del Instructor del Mundo, del guía de la raza raíz y del Regente de la civilización o de la fuerza. En los puntos de fusión de un ciclo se producen corrientes encontradas y todo el sistema parece estar en condición caótica. En la mitad de un ciclo, donde la vibración entrante se halla estabilizada y la anterior ha desaparecido, llega un período de calma y aparente equilibrio.

En ningún otro período de la historia de la raza lo antedicho ha sido tan evidente como en la mitad del siglo XX. El sexto Rayo de Devoción va desapareciendo, y está entrando el Rayo de Ley Ceremonial, destacándose con ello preeminentemente las características y facultades del sector fuerza y actividad; recuerden que es la síntesis de los cuatro rayos menores. Por lo tanto, tenemos la lucha por ideales, y la devota adhesión a una causa, como lo manifiesta el rayo del Maestro Jesús; de allí que se produzcan choques en todos los campos de esfuerzo de los idealistas (correctos o equivocados) y la violenta lucha entre ellos. La I guerra mundial ¿no fue acaso la culminación de la lucha en el plano físico, entre dos ideales opuestos? Constituyó un ejemplo de la fuerza de sexto rayo. A medida que este rayo vaya desapareciendo cesarán gradualmente los choques y predominará la organización, la reglamentación y el orden, debido al empuje de la fuerza entrante, la del rayo del Maestro R. De la presente turbulencia surgirá la forma ordenada y organizada del nuevo mundo. El nuevo ritmo se impondrá gradualmente sobre las comunidades desorganizadas de los hombres, y en vez del caos social actual se tendrán orden social y regla social; en vez de las diferencias religiosas y de las innumerables sectas de las llamadas religiones, se dará forma a la expresión religiosa, y todo estará regido por la ley; en vez de tensión y tirantez económica y política, habrá una actuación armónica del sistema de acuerdo a ciertas fórmulas fundamentales; en todo predominará el ceremonial y los resultados internos que persigue la Jerarquía irán tomando forma gradualmente. Recuerden que en la apoteosis de la ley y el orden y sus resultantes formas y limitaciones, se producirá cerca del fin (elijo las palabras deliberadamente), un nuevo período de caos y la liberación de la vida aprisionada aún por tales limitaciones, llevando consigo los dones impartidos y la esencia del desenvolvimiento perseguido por el Logos del séptimo rayo.

Ésta es la situación que se presenta esporádicamente en el transcurso de las épocas- Cada rayo asume el poder trayendo consigo sus propios espíritus encarnantes, para quienes el período constituye comparativamente un punto de mínima resistencia; ellos hacen contacto en los mundos con otros seis tipos de fuerza y seis grupos de seres, que deben ser impresionados por esa fuerza y llevados adelante en su carrera hacia la meta universal. Tal es la situación especial de la época en que viven ustedes; un período donde el séptimo Logos de La Ley y Orden Ceremonial trata de Ordenar el caos momentáneo y aspira a evitar, hasta cierto punto, la vida se evada de las antiguas y caducas formas. Ahora se necesitan otras nuevas y adecuadas. Sólo después del periodo intermedio de un nuevo ciclo, se hará sentir nuevamente la limitación y se iniciará un nuevo intento de evasión.

Por lo tanto, el instructor inteligente debe tener en cuenta, en esta época, la situación y valorar el efecto que produce el rayo entrante sobre los espíritus en encarnación. En consecuencia, tenemos el tercer rayo, cuya influencia se ha de considerar al asignar la meditación. ¿Consideran la tarea compleja y difícil? Afortunadamente el Aula de la Sabiduría equipa a sus egresados para desempeñar la tarea.

En este período particular se desarrollará mucho el aspecto forma en la meditación (ya sea que la meditación esté basada principalmente en el rayo del Ego o en el de la Personalidad). Es de esperar que la construcción de formas bien definidas y asignadas tanto a los individuos como a los grupos, dará por resultado el incremento de la magia blanca, y la consiguiente ley y orden en el plano físico. El futuro período de reconstrucción avanza de acuerdo al rayo, y su éxito y realización finales es más factible de lo que se cree. El Supremo Señor se acerca en concordancia con la ley y nada puede detener Su acercamiento.

En estos momentos es de gran necesidad hallar a quienes comprenden la ley y son capaces de actuar con ella. También es el momento oportuno para desarrollar este principio y entrenar a la gente para ayudar al mundo.

Los Rayos menores de Armonía y de Ciencia responden rápidamente a esta séptima influencia, lo cual significa que las mónadas que pertenecen a dichos rayos son fácilmente orientadas en tal sentido. A las mónadas que pertenecen al sexto Rayo de Devoción les es más difícil adaptarse, hasta acercarse al punto de síntesis. Las mónadas de primero y segundo rayos, hallan en aquel rayo un campo de expresión. Las mónadas de primer rayo tienen un vinculo directo con este rayo y tratan de aplicar la ley mediante el poder; mientras que las de segundo rayo, siendo de tipo sintético, guían y rigen por medio del amor.

Creo que les he dado hoy bastante tema para reflexionar sobre el quinto factor. Es todo lo que trato de hacer. La luz guiadora de la intuición esclarecerá lo demás, y lo que esta guía interna revele, tendrá más valor para el individuo que todo lo impartido exotéricamente. En consecuencia, cavilen y reflexionen.

 

Algunas palabras de aliento.

Sólo a medida que el discípulo esté dispuesto a abandonarlo todo para servir a los grandes Seres, sin reserva alguna, alcanza la liberación, y el cuerpo de deseos se trasmuta en el de la intuición superior. Servir perfectamente cada día, sin pensar ni calcular para el futuro, lleva al hombre al estado del perfecto Servidor. ¿Puedo sugerir una cosa? Toda preocupación y ansiedad tiene por base principal un móvil egoísta. Temen sufrir más, se acobardan al pensar que tendrán otras experiencias penosas. La meta no se alcanza de esta manera, sino que se llega por el sendero de la renunciación. Quizás signifique renunciar a los placeres, a la buena reputación, a los amigos, o a todo a lo que el corazón se aferra. Digo quizás, no que sea así. Sólo trato de indicarles que si ese es el camino, por el cual tienen que llegar a la meta, entonces es el camino perfecto para ustedes. Todo lo que lleve rápidamente a Su Presencia, a Sus Pies de Loto, debe ser deseado por ustedes y ansiosamente bienvenido.

Por lo tanto, cultiven diariamente el supremo deseo de buscar sólo la aprobación de su Guía e Instructor interno y la respuesta del alma a la buena acción, desapasionadamente ejecutada.

Si la aflicción los abruma, sonrían ante ella; terminará en una fecunda recompensa y recuperarán todo lo perdido. Si son objeto de burla y desprecio sonrían también, sólo deben esperar la aprobación del Maestro. Si las lenguas embusteras se desatan, no teman, sigan adelante. La mentira es una cosa de la tierra y puede ser trascendida como algo demasiado vil para ocuparse de ella. La meta del discípulo es alcanzar visión, deseo puro, propósito consagrado y oídos sordos a todos los ruidos de la tierra. Nada más diré; sólo quisiera que no disiparan inútilmente la fuerza en infructuosas imaginaciones, en febriles especulaciones y en ansiosas expectativas.

 

 

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