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LOS GRUPOS INTERNOS Y EXTERNOS, A LOS CUALES EL DISCÍPULO ESTÁ AFILIADO

El punto que vamos a ver ahora es de interés práctico. Trata del grupo a que pertenece el hombre. Ya consideramos, en cierta medida, la relación con el Maestro, y ahora continuaré la instrucción respecto a la conexión con los grupos.

Antrormente vimos la importancia que tiene la meditación, en conexión con el grupo al cual el hombre está vinculado en los niveles egoicos. Hoy nos ocuparemos del grupo con el cuál está vinculado en la tierra. Dicho grupo no será exactamente un reflejo del que se halla en niveles egoicos, como podrían suponer, porque sólo algunas unidades de un grupo egoico, estarán encarnadas en un momento determinado. Consideraremos la Ley de Causa y Efecto, según se manifiesta en los grupos, nacional, religioso y familiar.

 

Cuatro grupos relacionados con el discípulo.

El hombre encarnado debe considerar que su grupo está compuesto por cuatro tipos de personas:

1. El gran grupo nacional al que pertenece, cuyo karma (debido al gran número de personas que lo forma) es tan fuerte, que no puede evadirse de él aunque quiera. Posee ciertas características raciales y tendencias temperamentales, porque están ocultas en el cuerpo físico racial, y, durante su vida en la tierra, tal será su constitución y las tendencias inherentes a ese particular tipo de cuerpo. El cuerpo proporciona las experiencias necesarias o (a medida que prosigue la evolución) provee el mejor tipo de cuerpo para llevar a cabo el trabajo que ha de realizar. Un cuerpo de tipo oriental posee una serie de cualidades buenas, y un cuerpo occidental otras también buenas, si así puedo expresarlo. Trato de aclarar este punto, porque el occidental tiende a imitar al oriental y a forzar sus vibraciones al mismo ritmo de éste. A veces esto preocupa a los Instructores internos y, ocasionalmente, produce trastornos en los vehículos.

Se ha generalizado mucho la creencia de que la meta de todos es llegar a ser oriental. Recuerden que no todos los Grandes Seres son orientales y los Maestros que poseen cuerpos europeos han hecho las mismas cosas que los adeptos orientales más conocidos. Reflexionen sobre esto. Debe ser analizado inteligentemente, de allí mi insistencia al respecto. Cuando se tenga más conocimiento sobre estas cosas y se hayan establecido escuelas de meditación, dirigidas sobre líneas verdaderamente ocultistas, con Instructores idóneos, se planearán fórmulas de meditación adaptadas a las distintas nacionalidades y a los diferentes temperamentos nacionales. Cada nación posee sus virtudes y defectos propios; por lo tanto, la función del Instructor que los dirija será asignar meditaciones que intensifiquen las virtudes y remedien los defectos. El campo que abren estas ideas es tan vasto que no puedo ocuparme de él. Más adelante personas especializadas se ocuparán del problema, y llegará el momento en que Oriente y Occidente tendrán sus respectivas escuelas, sujetas a las mismas reglas básicas y bajo la supervisión de los mismos Instructores internos, pero difiriendo sabiamente sobre ciertos puntos y aunque persiguiendo el mismo objetivo, seguirán diferentes rutas. Estas escuelas se establecerán después en todas las naciones. No será fácil ingresar a ellas, porque cada solicitante tendrá que someterse a un rígido examen. Cada escuela diferirá en ciertas cosas, no en los fundamentos sino en los métodos de aplicación, debido a la inteligente discriminación del Rector de la Escuela, el cual siendo de la misma nacionalidad de los estudiantes y teniendo las facultades del cuerpo causal plenamente desarrolladas, aplicará el método a la necesidad inmediata.

Más adelante quizás me extienda sobre el porvenir de las escuelas de meditación, a fin de instruirlos, pero por ahora trato únicamente de generalizar.

 

2. El segundo grupo importante en la vida del discípulo es el grupo familiar, que comprende la herencia y las características especiales de la familia. Todo individuo que ha alcanzado cierta etapa en su evolución, donde es deseable y posible practicar la meditación ocultista, ha entrado en determinada familia por elección propia a fin, de

a. agotar karma, lo más rápidamente posible,

b. mediante el vehículo físico que le proporciona.

Por lo tanto, fácilmente observarán que al asignar la meditación ocultista que se debe practicar en el plano y vehículo físicos, es necesario que el Instructor conozca algo de la genealogía y de las características innatas del discípulo, para hallar la línea de menor resistencia y saber qué debe ser superado. (Algunos de los que meditan, tienden a alcanzar la conciencia intuitiva o se preocupan tanto por ello, que olvidan el tan necesario vehículo físico). El cerebro físico y la conformación de la cabeza juegan una parte importante en el proceso y, en el futuro, no deberán ser pasados por alto como sucede actualmente. Esto ocurre por la escasez de instructores especializados en cuerpos físicos, insuperable hoy.

Por consiguiente, el grupo familiar constituye el segundo que se ha de considerar en orden de importancia, y la cuestión es más trascendental de lo que creen.

En las futuras escuelas de meditación se llevarán registros de los antepasados del discípulo, la historia de la familia, lo realizado en su juventud y en la vida y su historial médico. Este registro deberá ser exacto en sus menores detalles, y por ello mucho se aprenderá. La vida será controlada y la purificación científica del cuerpo físico será una de las primeras cosas que se intentará. Incidentalmente (al hablar de dichas escuelas) no vayan a imaginar que estarán situadas en algún lugar aislado. Lo ideal sería que estuvieran en el mundo, sin pertenecer al mundo, y sólo en las etapas avanzadas e inmediatamente antes de recibir la iniciación, se permitiría al discípulo tener períodos de retiro. Lo que tiene valor es el despego interno y la habilidad de disociar al yo del medio ambiente, y no el aislamiento en el plano físico.

3. El tercer grupo que el hombre debe tener en cuenta es el particular grupo de servidores, al cual pueda estar afiliado. Todo individuo que esté preparado para practicar la meditación ocultista debe haber demostrado, primeramente, durante muchas vidas su inteligente disposición a servir y trabajar entre los hijos de los hombres. El servicio altruista constituye la roca fundamental de la vida del ocultista; cuando ello no existe, acecha el peligro, y la meditación ocultista constituye una amenaza. De allí que el individuo debe ser un trabajador activo, en algún sector del campo mundial, y, análogamente, desempeñar su parte en los planos internos. En tales condiciones el Instructor deberá tener en cuenta varias cosas:

a. El trabajo grupal que está realizando y su preparación para servir mejor en ese grupo.

b. El tipo de trabajo que realiza, y la relación en este trabajo con sus asociados -factor oculto muy importante- serán cuidadosamente valorados antes de asignar una meditación, y ciertas fórmulas de meditación (quizás preferidas por él) no serán dadas pues no son apropiadas al trabajo que realiza, porque tienden a desarrollar ciertas cualidades que pueden entorpecer al servidor en su trabajo. Se darán meditaciones que aumenten la capacidad para servir. Después de todo, el propósito mayor siempre incluye al menor.


4. El cuarto grupo que entra en los cálculos del Instructor, es ese al cual pertenece el hombre en el plano interno, el grupo de auxiliares al que ha sido designado o, si es un discípulo, el grupo de estudiantes del que forma parte. Se tendrá en cuenta su tipo particular de trabajo grupal; se fomentará la capacidad del estudiante para progresar a la par de sus condiscípulos y acrecentará su capacidad para ocupar el puesto designado.

En estas ultimas instrucciones sólo he insinuado muchas cosas que han de considerarse al asignar una meditación. Se han de tener en cuenta tres rayos, el grado de evolución del cuerpo causal y su interrelación en su propio plano, con su grupo, con la Jerarquía y con su reflejo, la Personalidad. Además está el factor karma, la necesidad de la época y del hombre y la relación de éste con cuatro grupos diferentes.

Todo esto puede realizarse y algún día será reconocido, pero no ha terminado aún el período de establecer las bases y se prolongará durante mucho tiempo. En la actualidad el objetivo de la meditación es dominar la mente, y éste debe ser siempre el paso preliminar.

 

 

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