Sobre las causas de las agresiones a la esposa

Existen diversas perspectivas teóricas que tratan de comprender por qué se producen las agresiones contra la esposa. De alguna manera, estas perspectivas son paralelas a las que describimos con respecto al carácter de la violación.

Son posibles diversas teorías psicológicas. Una consiste en que el hombre que pega a su mujer no es sino un individuo raro, psicológicamente trastornado y, quizá, un psicópata. Este punto de vista no parece serio, dada la elevada incidencia de agresiones a esposas documentada por las investigaciones. Un segundo enfoque psicológico dice que las agresiones se producen a causa de la psicopatología de la esposa. Desde este punto de vista, se considera que ella está trastornada y atrae sobre sí la agresión, permaneciendo, de forma autodesctructiva, junto al hombre que la maltrata. Un psicoanalista diría que se trata de una postura masoquista. Nótese que esta perspectiva culpa a la víctima.

El tercer enfoque psicológico corresponde a la teoría de la indefensión aprendida de la agresión. La explicación se funda en la misma teoría de la indefensión aprendida que se utilizaba para explicar la depresión de las mujeres. Se basa en la teoría del aprendizaje. De acuerdo con esta perspectiva, la mujer maltratada tiene una historia de socialización infantil en los papeles asignados a su género favorecedora de la pasividad y de la indefensión. En la edad adulta, la experiencia de las agresiones recibidas incrementa su indefensión. Esta teoría explica la depresión experimentada por las mujeres maltratadas. Asimismo, expone con claridad por qué permanecen estas mujeres al lado de sus esposos o vuelven con ellos después de haber intentado abandonarlos. Su condicionamiento para la indefensión es tan completo que no pueden actuar para defenderse.

La teoría sociológica presenta otra perspectiva. Se centra en las normas y actitudes de nuestra sociedad, que no condenan la violencia dentro de las familias, sobre todo la que ejercen los maridos sobre sus esposas. Los sociólogos llaman la atención también sobre el proceso de socialización en el papel asignado al género durante la infancia, de acuerdo con el cual, se espera que las niñas sean pasivas y los chicos agresivos.

La perspectiva feminista sostiene que la agresión a la esposa es, a la vez, causa y efecto de la desigualdad de poder entre los hombres y las mujeres en nuestra sociedad. La desigualdad de poderes provoca las agresiones conyugales porque sirve de fundamento para que el hombre "meta en cintura" a su mujer, de modo parecido al padre que castiga al hijo. Pero la desigualdad de poder también se ve afectada por las agresiones a las mujeres, porque las palizas sirven para perpetuar el dominio de los hombres sobre éstas. Las feministas señalan también la aprobación histórica y actual de los malos tratos dispensados a las mujeres.

 

 

 

 

 

 

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