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Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).
El adolescente infectado por el retrovirus VIH (virus de la
inmunodeficiencia humana) lo estará durante toda su vida. Inicialmente
permanecerá asintomático (sin manifestar síntomas de la enfermedad), a veces
por muchos años. No obstante, cuanto más dure la infección, más probable
será el daño del virus a su sistema inmunitario, que en condiciones normales
es el encargado de defender al organismo de las agresiones de los agentes
infecciosos ambientales.
¿Cuáles son las vías de transmisión del VIH? La sangre y el semen. Aquellos
adolescentes que son homosexuales, utilizan drogas intravenosas, sufren de
hemofilia (es decir, precisan de continuas transfusiones de sangre) o tienen
relación sexual con alguien infectado por el virus, se hallan en situación
de mayor riesgo. Es sorprendente el número de adolescentes que todavía
piensan que la enfermedad se puede adquirir donando sangre, o a través de la
picadura de un mosquito, o por contacto físico con un enfermo del sida, y,
al mismo tiempo, no creen que se pueda transmitir el virus en una relación
heterosexual.
Las manifestaciones clínicas son muy variadas y van desde el paciente
asintomático hasta el que presenta cuadros febriles, sudores nocturnos,
fatiga extrema, diarrea, pérdida de peso, linfoadenopatía generalizada
(aparición de ganglios engrosados por el cuerpo) y candidiasis oral
(infección que cursa con un color blanquecino en el interior de la boca).
Las infecciones más corrientes, habitualmente temporales, se convierten en
crónicas. También la tuberculosis y la sífilis tienen un cuadro clínico más
severo en pacientes infectados con VIH.
Muchos adultos jóvenes adquirieron la enfermedad durante la adolescencia. Es
importante que se conozcan unos datos clínicos y de laboratorio: la
seroconversión (es decir, la formación de anticuerpos en la sangre por
motivo de la infección) tarda entre dos a cinco meses; la incubación del
sida es de dos años como promedio en adultos, pero puede ser más prolongada;
se estima que el período de VIH positivo, previo al sida, puede ser de cinco
años y a veces tan largo como 15 años.
A nadie escapa que para los adolescentes que se infectan con VIH el
pronóstico es grave, pero está mejorando. A veces pasa mucho tiempo antes de
que el paciente desarrolle sida, y tal vez no todos lo hagan. La gente con
sida actualmente vive más tiempo que al comienzo de la epidemia y su calidad
de vida ha mejorado. Las infecciones oportunistas (se llaman así porque "se
aprovechan" de las bajas defensas inmunitarias del paciente), que matan a la
mayoría de los pacientes con sida, son diagnosticadas y tratadas más rápida
y eficazmente.
Con todo, aun con el mejor programa de apoyo médico y social, los
adolescentes VIH positivos tienden a reaccionar con shock y negación. Muchos
se ponen furiosos y otros se aterran. Su gran angustia a menudo se expresa
en un incremento del consumo de alcohol y drogas, y en una mayor
promiscuidad sexual. Los jóvenes pueden presentar una depresión severa que
se manifiesta en la pérdida de apetito, el insomnio, un bajo nivel de
energía, el aislamiento social y hasta en ideas suicidas.
Es evidente que la respuesta pública al sida tiene un gran impacto en la
vida de los adolescentes VIH positivos. Rápidamente éstos se dan cuenta de
las actitudes adversas de la sociedad acerca de los que sufren de sida. Su
sensibilidad frente a los temores de la población al contagio, el
resentimiento, la discriminación y el ostracismo redundarán en un aumento
progresivo de su sensación de aislamiento y abandono. Es más, para muchos
(drogadictos, homosexuales), esto podrá confirmar rechazos previos. De modo
que es natural que vivan perturbados por la culpa y la baja autoestima. Con
el paso del tiempo, viven atormentados por la cruel expectativa de los
dolores que tendrán en el futuro, la incapacitación y la desfiguración. Una
joven de 18 años con sida preguntaba: "¿Cómo puedo prepararme para la muerte
si apenas he empezado a vivir?"
La prevención de esta tremenda infección se basa fundamentalmente en la
mayor información veraz y completa que podamos aportar a los jóvenes, tanto
en el seno de la familia como en la escuela, en los centros de salud o en
los medios de comunicación social. Que sepan, por ejemplo, que el
preservativo es de gran eficacia, pero que también sepan que reduce
parcialmente la transmisión del VIH, ya que la falsa creencia de que la
efectividad del preservativo es absoluta podría contribuir a la propagación
de la enfermedad en el caso de ser seropositivo; la prevención se continúa
también en el control de la inoculación de sangre (control de transfusiones,
no compartir agujas, precauciones universales) y, cuando se tienen
relaciones sexuales, en la práctica de "sexo sin riesgo". Obviamente, la
abstinencia sexual en las relaciones entre los jóvenes sigue siendo la mayor
garantía para evitar esta tremenda pandemia.
Vías de transmisión del VIH.
Coito:
• Homosexual, entre hombres,
• Heterosexual, del hombre a la mujer y de la mujer al hombre.
Inoculación de sangre:
• Transfusión sanguínea y de productos de sangre.
• Agujas compartidas por los consumidores de drogas intravenosas.
• Pinchazo debajo de la piel (hipodérmico), herida, exposición de mucosas
(labios, por ejemplo) en profesionales de la salud.
• Inyección con aguja no esterilizada.
• Intrauterino (contagio del feto).
• En el nacimiento (contagio del recién nacido).
• En la lactancia (leche materna contaminada).
Recomendaciones para reducir el riesgo de adquirir Infección por VIH.
Actividades sin riesgo:
• Masajes.
• Abrazos.
• Frotación corporal.
• Beso amistoso (seco).
• Masturbación.
• Masturbación mutua.
Actividades con potencial riesgo:
• Beso romántico (húmedo).
• Coito vaginal o rectal con protección de preservativo (menor riesgo si se
combina con espermicida).
• Sexo oral (fellatio) con un varón, utilizando preservativo.
• Fellatio sin eyeculación,
• Sexo oral (cunnilingus) con una mujer que no tiene el período menstrual ni
secreción vaginal.
Actividades con riesgo:
• Todo coito sin preservativo.
• Fellatio con un hombre, sin preservativo: semen en la boca.
• Cunnilingus con una mujer con secreción vaginal o período menstrual.
• Contacto boca-ano.
• Penetración anal.
• Compartir equipo de ducha vaginal o juguetes sexuales (séx toys).
• Contacto con sangre, incluyendo sangre menstrual, compartir agujas
hipodérmicas. |
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