¿QUÉ PASA CUANDO NO HAY REGLA? ¿CUANDO NO VIENE LA MENSTRUACIÓN?

La amenorrea es la ausencia de menstruación. ¡Preocupante situación para la mayoría de adolescentes! La amenorrea se divide en primaria y secundaria, pero con un sentido totalmente distinto del que se usa en el caso de la dismenorrea.

Amenorrea primaria únicamente significa que nunca hubo un período menstrual. Y ¿cuándo debe preocupar esta demora en la menarquia? En tres situaciones: cuando la chica aún no ha desarrollado sus características sexuales secundarias (pechos y vello pubiano) a los 14 años de edad; cuando, a pesar de haber experimentado un desarrollo normal, no ha tenido su menarquia a los 16 años, o si no ha menstruado dos años después de haber completado su maduración sexual.

La amenorrea secundaria se refiere a que se perdió la regla una vez ya establecido el ciclo. ¿Cuándo debe preocupar la desaparición de la menstruación? De entrada, hay que saber que los períodos menstruales al comienzo de la adolescencia suelen ser irregulares y no se estabilizan hasta el primer o el segundo año. Así que únicamente a los 18 meses de la menarquia, la ausencia de menstruación por tres meses consecutivos debe preocupar, y si el lapso es de seis meses, debe hacerlo seriamente.

El primer interrogante que debe plantearse es la posibilidad de estar embarazada. El test del embarazo nunca está de más, ya que es conocida la tendencia a la negación de este hecho en las jovencitas (aunque a veces estén plenamente convencidas de que no lo están, porque al principio de la gestación puede darse un sangrado intermitente que ellas malinterpreten como signo de menstruaciones repetidas). Por supuesto que también es posible el embarazo en casos de amenorrea primaria, cuando se da la mala fortuna de que la chica ovula y queda embarazada sin tener la oportunidad de tener la menarquia, que se hubiese dado de no haber sido fecundado el óvulo.

Una vez que se excluye la posibilidad de embarazo, ha de considerarse la historia familiar. Las madres con menarquia tardía a menudo tienen hijas que repiten el fenómeno (factores genéticos). La causa más común de amenorrea es precisamente la inmadurez del sistema hipotálamo-hipofisario que dirige los cambios hormonales que ponen a punto la pubertad. Otras situaciones que conducen a la amenorrea secundaria son los casos de regímenes dietéticos llevados con la máxima severidad, el ejercicio físico practicado en grado extremo y la temible anorexia nerviosa. También es posible que la amenorrea sea inducida por enfermedades crónicas, tales como la diabetes y las enfermedades tiroideas. Asimismo, pacientes con ovarios poliquísticos pueden, a veces, alternar menstruaciones profusas con amenorrea prolongada.

Es muy raro que las chicas con amenorrea primaria presenten anomalías congénitas de sus órganos reproductores, ovarios o útero. Una causa dramática de amenorrea primaria es el himen imperforado (es decir, el repliegue membranoso situado entre la vulva y la entrada de la vagina, que habitualmente está perforado y que luego se abre más con las relaciones sexuales, y que en este caso no tiene abertura). Y en esta situación la acumulación del flujo menstrual, que no tiene por donde salir, causa dolor y la aparición de un bulto en esta región. Una simple incisión de cirugía menor corrige la alarmante situación.

La amenorrea en sí misma no es peligrosa ni produce síntomas, aunque sí tiene sus consecuencias. Así, por ejemplo, el mayor riesgo de la amenorrea prolongada es la osteoporosis o debilitamiento óseo, con las consiguientes fracturas, y también en algunos casos, especialmente cuando hay sobrepeso, una mayor predisposición al cáncer de endometrio (pared mucosa que recubre las paredes de la cavidad del útero) en la edad adulta. El tratamiento hormonal corrige la mayoría de amenorreas.

 

 

 

 

 

 

Menú de este tema

Home