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En
conclusión.
Este espacio se ha basado en el supuesto (que apoyan los datos existentes)
de que el lesbianismo es una forma normal de comportamiento. Los relatos
sobre las experiencias de las lesbianas hacen hincapié en la discriminación
que viven, la satisfacción que consiguen en sus relaciones y su forma de
dominar el estrés. Los puntos de vista teóricos sobre el carácter del
lesbianismo son variados. La teoría psicoanalítica lo considera como el
resultado de un complejo de Edipo negativo persistente, de acuerdo con el
cual, la mujer sigue amando a su madre y, más tarde, a otras mujeres,
durante toda su vida. La teoría neoanalítica considera que el lesbianismo
consiste en una continua competición con los varones por el amor de la
madre, del que la lesbiana se ha visto privada desde niña. La teoría del
aprendizaje insiste en que el impulso sexual está, en principio,
generalizado, canalizándose después hacia un objeto u otro, según las
experiencias y las circunstancias; por ello, tanto la heterosexualidad como
la homosexualidad son aprendidas. Los sociólogos y las feministas se ocupan
más del impacto de las instituciones y normas sobre las mujeres lesbianas.
El existencialismo no se ocupa de los orígenes evolutivos del lesbianismo,
considerándolo, sin más, como una opción libre y legítima. La investigación
sobre el desarrollo del lesbianismo indica que es probable que no exista un
único factor causal. La homosexualidad masculina es de carácter distinto a
la femenina, como consecuencia lógica de las diferencias psicológicas y
evolutivas entre mujeres y varones. Las mujeres de distintas etnias que son
lesbianas experimentan una opresión triple: a causa del género, de su etnia
y de su orientación sexual.
La investigación sobre el lesbianismo está todavía en sus comienzos y las
conclusiones que podemos extraer son provisionales. No cabe duda de que el
carácter de la investigación sobre el lesbianismo cambió cuando se abandonó
el supuesto de que se trataba de una forma de patología. Ya no pretendemos
descubrir qué trastornos evolutivos provocan el lesbianismo, sino que
tratamos de esclarecer qué factores evolutivos llevan a la mujer a
desarrollarse como heterosexual, homosexual o bisexual. En realidad, hay
quienes afirman que el lesbianismo es preferible a la heterosexualidad. Como
decía Szasz, de forma un tanto provocativa:
Nos atreveríamos a defender aun la homosexualidad como preferible a la
heterosexualidad: esta opción puede apoyarse como técnica anticonceptiva,
sobre todo para las mujeres superdotadas en el plano intelectual o en el
artístico, para quienes el valor de la heterosexualidad femenina tradicional
constituye un obstáculo para el éxito.
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