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LOS DOS MULOS
Dos mulos caminaban, cargado de avena el uno y llevando el otro la plata
recogida de los impuestos.
Orgulloso el segundo mulo con una carga tan solemne, avanzaba altivo y
fiero, tintineando su campanilla. Pero en esto, se presentan unos bandidos,
queriendo robar la plata, y sobre el mulo del fisco se precipita una tropa
para agarrarle del freno. Al defenderse el mulo, recibe varias cuchilladas,
y exclama quejumbroso entre suspiros:
-¿Es esto lo que me prometieron? El otro mulo se ha salvado del peligro, y
yo he caído en él y me estoy muriendo.
-No siempre, amigo -repuso su compañero-, conviene un alto empleo; si como
yo sirvieras al amo de un molino no estarías ahí tan grave. |
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