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La
depresión.
Me deprimo...
Usualmente, depresión se relaciona con la experiencia de tristeza, la pérdida de
interés o de placer y la falta de capacidad de respuesta ante la vida. Se le
asocia al desconsuelo, estar de capa caída, desanimado, abatido, alicaído, en
resumen: Deprimido. Es uno de los sentimientos de malestar psicológico más
frecuentes y constituye una forma de ser, ante una pérdida o separación de los
seres queridos o cuando tenemos algún revés. En el campo de la psicología, la
palabra depresión se asocia a un síndrome caracterizado por una tristeza
profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas, a veces con desórdenes
neurovegetativos. Suele designar un síntoma, un trastorno, una enfermedad,
síndrome o una posición subjetiva.
Cuando las depresiones tienen una razón externa que las justifique, se les llama
depresiones exógenas. Son de tipo endógeno cuando surgen sin que se conozca un
evento significativo en la vida de la persona que la haga sentirse deprimida.
Estas son más difíciles de subsanar y se requiere tratamiento psiquiátrico.
La depresión "común", es decir la exógena, se desarrolla frecuentemente después
de un shock emocional. Pueden generarse por diversas causas, muerte de un
familiar, infidelidad de la pareja, pérdidas económicas o situaciones de
frustración. En la actualidad, el número de personas que sufren este tipo de
depresión se ha incrementado. Las sensaciones de impotencia que se experimentan
día a día como consecuencia de los problemas económicos, políticos y sociales y
en general el estrés y el estilo de vida a la cual nos enfrentamos, son varios
de los elementos que justifican el aumento.
Este tipo de depresión es normalmente pasajera. Por ello, en lugar de pensar en
lo injusto que parece todo, cuando nos vemos en una situación que no
esperábamos, debemos asumirla y enfrentarla con optimismo.
Sabemos que no es fácil, pero debemos pensar que si nos damos por vencidos, nos
arrinconamos y nos sumimos en una posición depresiva, lo único que estamos
haciendo es añadirnos otro problema. Lo indicado es que hagamos un esfuerzo por
continuar con nuestra vida.
Reflexionar sobre lo que nos quiere decir la depresión, reflexionar sobre
nuestra vida y hacia donde nos lleva nuestra forma de vivir y los valores que
hemos establecido.
Será importante que sigamos trabajando y, en bastantes ocasiones, puede ser
positivo añadir algunas tareas adicionales. Hacerlo nos llevará a establecer
nuevas metas y al logro de las mismas, lo cual contribuirá a disminuir la
tristeza, por una parte y por la otra, a sacar de la mente el problema que nos
ocasiona el estado depresivo.
En otros casos depresivos mayores, la psiquiatría posee un completo arsenal de
medicamentos y tratamientos adecuados según sea el caso. |
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