La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 
 

Sensación de seguridad

El miedo, la ansiedad y el estrés son reemplazados por una gran tranquilidad y por una profunda sensación de seguridad, porque el alma vive en todo momento la experiencia de su poder y de su indestructibilidad. Tanto si uno es rico como si es pobre, tanto si está rodeado de mucha gente como si se encuentra solo en el desierto, cualquiera que sea la situación se siente tranquilo en su interior.

No por ello deja de haber en la vida situaciones “peligrosas”. Pero la manera de responder a ellas será muy distinta de como lo haría la personalidad. Si uno se encuentra, por ejemplo, en un barrio de mala fama de Nueva York a las dos de la madrugada, no es el miedo lo que lo protegerá con mayor eficacia. Es cierto que el miedo -si nos referimos a un nivel físico, mecánico- puede impulsar reacciones automáticas primarias de defensa que pueden limitar eventualmente los daños; pero, en cambio, paraliza la inteligencia superior. Si se vive a nivel del Ser, se tiene un sentido intuitivo directo de lo que hay que hacer y de lo que no hay que hacer, adonde se puede ir y adonde no se puede ir. Ese conocimiento interno directo nos protege, nos permite vivir en un estado de gran serenidad y con una confianza natural en la vida y en todas las vivencias que en ella se precipitan.

Desaparecen asimismo los miedos e inseguridades psicológicas. El miedo a los demás, el miedo a perder, a no complacer, a perder el control, el miedo a ser engañado (uno de los principales mecanismos del ego), etc.; todos esos miedos y otros muchos desaparecen en medio de la clara luz del alma, porque ninguna circunstancia externa puede separarnos de nuestra fuente de poder, de conocimiento y de energía.

 

 

 

Menú de este tema

Home