La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 
 

Dificultades de la primera etapa

EL PASO SIGUIENTE: NECESIDAD DE VACIAR EL INCONSCIENTE

A pesar de los hermosos principios, se da uno cuenta de que, efectivamente, parece haber una montaña entre su ideal y su comportamiento cotidiano. Uno sabe, por ejemplo, que practicar el amor incondicional le haría sentirse libre y dichoso; pero, con frecuencia, se siente incapaz de vivirlo en sus relaciones personales, y sigue siendo envidioso, dependiente o dominante. Uno sabe que debería mantener la serenidad y el equilibrio en cualquier circunstancia; pero, a veces, el caballo se encabrita y se deja uno llevar por determinadas emociones. Uno comprende que es bueno servir, pero no tiene ningunas ganas de hacerlo. Uno sabe que es importante mantener el espíritu abierto, pero se empecina todavía en el mecanismo de querer tener razón. Uno sabe muchas cosas, y trata de conducirse de la manera más armoniosa posible, pero se da cuenta de que una parte de sí mismo presenta una gran resistencia a pesar de su buena voluntad. Resurgen las viejas memorias, y los mecanismos de las estructuras del carácter le roban toda libertad; y eso tiene consecuencias en todos los aspectos de la vida: relaciones difíciles, baja energía, emociones negativas, mala salud, creatividad limitada, etc. Se le escapan la paz y la alegría de vivir, aun sabiendo tantas cosas y haciendo tantos esfuerzos...

Muchas personas se detienen en esa etapa y tropiezan sin cesar con las resistencias de la personalidad. Al llegar a este punto, es importante comprender el proceso y saber qué tipo de dificultades forman parte del camino; y también es importante saber que hay que pasar a la etapa siguiente, la de quitar obstáculos del inconsciente.

Pero la preparación consciente no habrá sido inútil, ni mucho menos. Si acompaña a un primer contacto con el alma, constituirá una base sólida para emprender el trabajo sobre el inconsciente. Es muy importante haber trabajado y asimilado lo suficiente esta primera etapa, de lo contrario puede encontrarse con otro tipo de dificultades. Es lo que suele ocurrirles a algunas personas que, en busca de un mayor bienestar interno, empiezan por hacer un trabajo sobre el inconsciente, en general a partir de alguna técnica de sanación o de purificación de las que proliferan en la nueva era. Si el proceso tiene lugar sólo en cuanto a la personalidad, el impacto será limitado, y no presentará inconveniente alguno. Pero si esas técnicas se aplican a un trabajo más profundo, se arriesga uno a encontrarse ante grandes dificultades.

En efecto, cuando se aborda el trabajo sobre el inconsciente, se despiertan viejas heridas y resurgen experiencias difíciles. Si de verdad quiere hacer un trabajo profundo, es de gran importancia haber integrado previamente los dos aspectos indicados antes, o sea:

— el trabajo consciente, que ayuda a la persona a comprender el mecanismo del que quiere liberarse y asumir su responsabilidad; y

— el mayor contacto posible con el alma, como se ha descrito en los espacios precedentes, para que la persona tenga la suficiente solidez y fuerza interior para hacer frente a las tormentas momentáneas que sin duda surgirán del inconsciente.


Así como hemos señalado la ineficacia, o incluso el peligro, de lanzarse a técnicas espirituales aparentemente avanzadas sin unos cimientos sólidos, también insistimos en lo importante que es trabajar sobre los distintos aspectos de la parte consciente y reforzar la energía del Ser antes de emprender un trabajo sobre el inconsciente. Muchas personas de buena voluntad, deseosas de liberarse de viejas memorias, se lanzan a prácticas directas de trabajo de sanación del pasado sin haberse preparado a nivel consciente y supraconsciente, y se encuentran con grandes dificultades, o se estancan sin saber por qué. Les falta la fuerza interior y la claridad de ideas que les permitiría hacer frente a los fuertes torbellinos del inconsciente. Lo que ocurre entonces es que, en esos momentos, los sistemas de defensa se refuerzan; es una protección espontánea, y el trabajo se va haciendo cada vez más difícil. No es que el método sea ineficaz, es la preparación la que resulta insuficiente.

Tan necesario es limpiar el sótano como el resto de la casa, de lo contrario puede ocurrir que los malos olores, los insectos y la podredumbre lo invadan todo. Si las tuberías están muy viejas y se sale el agua, incluso pueden dañarse los cimientos. No sirve de nada empapelar las paredes de la casa todos los años, porque la humedad que sube del sótano lo despegará todo. Dicho en otras palabras, a pesar de la buena voluntad consciente, no es fácil mantener constantemente, en la vida cotidiana, una conducta inspirada por el alma. Para ser más libre, para vivir a la luz del alma, habrá que desalojar del inconsciente las viejas memorias del pasado. Es la segunda etapa. ¡Pero hay que estar preparado!

En efecto, para limpiar el sótano de la casa, antes de sacar todos los trastos y ponerlos en la planta baja, tiene uno que estar seguro de que allí hay sitio, y de que tiene preparado el material de limpieza y a mano los instrumentos de reparación adecuados. De lo contrario, puede que acabe con trastos sucios y viejos por todas partes, tal vez basta con ratas..., y entonces se encuentre uno en su casa mucho peor que antes. Es decir, que el resto de la
casa ha de estar preparado para recibir el impacto momentáneo de la limpieza. Es el objetivo de la primera etapa del trabajo que acabamos de describir.

En muchas prácticas que tienen como objetivo la sanación del pasado, se ignoran a menudo estos dos puntos. Por eso es por lo que, en el mejor de los casos, son largas y poco eficaces. No hay más que recordar la decena de años que necesita el psicoanálisis convencional para desalojar del inconsciente determinados aspectos, mientras que, con métodos más modernos, utilizados en un contexto consciente apropiado, se consigue en unas horas, en unos días, o, como mucho, en unos meses. En la actualidad hay algunos métodos muy drásticos para trabajar directamente sobre el inconsciente; pero, si se utilizan sin la preparación adecuada, pueden desequilibrar a la persona y dejarla más desvalida que antes. Cuanto más drástico sea el método, más importante es tomar precauciones antes de utilizarlo.

Pero, si se ha realizado a fondo el trabajo consciente y se ha establecido el suficiente contacto con el Ser, puede abordarse la segunda etapa, la de quitar obstáculos del inconsciente directamente, de manera segura y eficaz.

 

 

Menú de este tema

Home