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LA ACCIÓN EXTERNA ACCIONES PRÁCTICAS PARA PROPICIAR EL CAMBIO III

De buen grado, o por fuerza

¿Un mundo nuevo? Nos parece estar oyendo la risa sarcástica de los cínicos, de los hastiados, de los aprovechados del sistema (todos lo somos en la medida en que vivimos en la consciencia inferior) y el llanto de los pesimistas... Sin embargo, no tenemos elección. Actualmente existe en la Tierra tal cantidad de armamento atómico y tales medios sofisticados de destrucción que pueden aniquilarnos colectivamente de forma salvaje y radical. La contaminación desequilibra la ecología de forma alarmante. La injusticia, la pobreza y la violencia se están haciendo insoportables. Sufren pueblos enteros. Puede que nos dé igual, egoístamente, mientras no nos afecte a nosotros; pero, si continuamos a este ritmo, ¿será posible vivir en este planeta dentro de algún tiempo? El egoísmo, la búsqueda del poder, el miedo..., todo eso ha llevado a la humanidad al borde del abismo. Si no nos despertamos en número suficiente para enderezar la situación desde la raíz del problema, corremos el riesgo de tener que afrontar situaciones catastróficas. ¿Será acaso que los seres humanos necesitan eso para despertar y para aprender el sentido de la ayuda mutua, del respeto y de la fraternidad?

Existen dos maneras de cambiar la consciencia: la manera «de buen grado», por elección consciente y voluntaria, y la manera «por fuerza», mediante el sufrimiento. Queremos favorecer la primera, pues los seres humanos poseen intrínsecamente la luz y la belleza en el interior de sí mismos. De todas formas, parece ser que la humanidad está ahora preparada para dar un salto adelante, por las buenas o por las malas, pues hay cada vez mayor número de personas que aspira al cambio. El momento, al parecer, ha llegado. Nada podrá impedir que se instalen en la Tierra las fuerzas de la luz, la voluntad de bien, la expresión de la belleza y del amor. Vale la pena hacer el esfuerzo de transformación de la consciencia para que ese cambio se efectúe de la manera más tranquila y menos dolorosa posible.

 

 

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