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El
templo de la carencia de forma.
Bajo el precipicio vive un viejo ermitaño;
pino y bambú rodean su vivienda.
Trinan pájaros al amanecer y por la noche se oye
el rugido amigable de un tigre que habita en el risco.
Comentario.
Escribiendo sobre Wu Hsiang Szü (el templo de la carencia de forma), que
recientemente había visitado, el docto confuciano Wang Yang-ming se expresó
de una manera completamente taoísta; a pesar de que creía su deber oponerse
a él como integrante del confucianismo, no pudo evitar durante toda su vida
un sentimiento de afecto por el taoísmo. En sólo veinte sílabas expresa la
ecuanimidad de los ermitaños que habitan las montañas frente a lo que la
naturaleza tiene a la vez de bello y de agreste.
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