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Las
sombras del atardecer.
Desmontando del caballo,
cuando las sombras del atardecer
se ciernen sobre la montaña,
oigo en medio del silencio
el murmullo de un riachuelo.
Los pétalos caen, los pájaros cantan;
de hombres no hay vestigio alguno.
La ventana de mi choza
tiene por cortina una nube blanca.
Comentario.
Chüan Té-yü, quien gozó de períodos de retiro en el monte, nos ha descrito
una visita a la montaña sagrada Mao Shan. En la poesía taoísta, las cortinas
de niebla y los espacios de nubes blancas simbolizan la percepción del vacío
sin límites, el Tao en su forma indiferenciada.
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