La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

 

Silencio y sinceridad.

Lo que ocurre es que nuestra vida debiera ser suficientemente entera y equilibrada como para comportar la actividad y el descanso, el movimiento y el silencio. El silencio es una fase natural del vivir. Todos nos quejamos de que no tenemos tiempo. Es cierto que las circunstancias tien­den a ser cada vez más complejas, más aceleradas, más absorbentes. Pero también lo es, y no nos damos cuenta de ello, que le tenemos un miedo tremendo al silen­cio, a la soledad, al vacío, y, porque le tenemos ese miedo, huimos de él. Así, cuando hemos acabado las obligacio­nes, nos fabricamos otras, otras que nos distraigan, que nos diviertan, que nos descansen, porque en el fondo tenemos miedo del vacío, de la soledad, del silencio.

Por lo tanto, más que una determinada es­trategia de trabajo interior, lo que nos hace falta es ver cla­ro lo que buscamos y saber ser un poco más naturales, un poco más sinceros. Y si deseamos una cosa, no disimulár­noslo a nosotros mismos autoconvenciéndonos de que buscamos otra. Y ver que tan legítimo es cuando buscamos nuestra afirmación personal y satisfacer nuestros pequeños egoísmos, o tapar nuestros miedos, como lo es cuando sentimos la necesidad de una expansión de la conciencia, o de algo que está más allá de toda afirmación y de toda expansión.

 

 

 

Menú de este tema

Home