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Sabiduría. Nº 3.
Se cuenta la
historia de un sabio religioso que todas las mañanas hablaba a sus
discípulos. Cierta mañana subió al estrado y justamente cuando iba a
comenzar a hablar un pájaro se poso en la ventana y comenzó a cantar, con
toda su alma. Después se callo y se fue a volar.
El instructor dijo
entonces: “Se ha terminado la charla de esta mañana”. |
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