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Los requisitos de la iniciación

Pero esto aún no es suficiente. Además de la educación completa de sus tres cuerpos, el futuro mago debe saber sujetar en todo momento estos tres cuerpos al completo dominio de su voluntad, encaminándolos desde un principio a lo que más tarde serán sus principales obligaciones mágicas. Papús, a este respecto, y refiriéndose a esta, podríamos llamar, "educación práctica" (ya que va encaminada a la posterior consecución del acto mágico), define las tareas iniciatorias del futuro mago de la siguiente manera: "la educación de la mirada y el uso de los espejos, la educación de la palabra, preludio del estudio de las fórmulas, la educación del gesto, que una vez fijado dará origen a los pantáculos, y por último la educación de la marcha y el trazado del círculo mágico, serán objeto de nuestras investigaciones".

¿Y bastará ya con esto? No... aún no. El neófito deberá seguir aún perseverando en todos los dominios. Lo expresado hasta ahora no es más que una parte de todos los requisitos; no es un fin en sí mismo, es tan sólo un medio, uno entre los muchos caminos. El neófito deberá buscar, en estas prácticas, los senderos que le conduzcan a la perfección máxima que puedes alcanzar en este plano. Porque ésta, la perfección, el autodominio total del cuerpo, es la finalidad última a la que van encaminados todos estos procesos... en los cuales, hay que hacerlo notar aquí, pueden hallarse los mismos principios que en las modernas (aunque seculares) doctrinas orientales de autoperfección, puesto que todas estas doctrinas no son, en realidad, más que formas orientales de la misma Magia occidental. Sólo cuando el mago haya logrado esta autoperfección en un grado suficiente podrá dedicarse, entonces sí, a la práctica de la Magia, sabiendo que podrá llegar alguna vez a conseguir sus propósitos.

¿Los conseguirá realmente? Bien, esto ya es otro asunto... porque, pese a todo, el éxito o el fracaso no depende únicamente de las aptitudes del mago en sí. La naturaleza, aquí, también entra en juego... y de una forma mucho más directa de lo que pudiera parecer a simple vista.

 

 

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