Proteína y ácido.

 

Puesto que la correcta digestión de las proteínas exige un medio ácido, sería lógico suponer que los alimentos ácidos facilitan la digestión de las proteínas; sin embargo, no es éste el caso.

Cuando los alimentos ácidos llegan al estómago, inhiben la secreción de ácido clorhídrico, y la pepsina (enzima que digiere las proteínas) solamente puede actuar en presencia de ácido clorhídrico, no de cual­quier ácido. Por lo tanto, el zumo de naranja inhibe la correcta diges­tión de los huevos, y un vinagre fuerte en la ensalada inhibe la diges­tión del bistec.

Debemos evitar combinar ácidos y proteínas concentradas en la misma comida.

 

 

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