· Para aliviar los dolores provocados por la
artritis, pueden utilizarse compresas o emplastos calientes de hojas verdes o raíz de
consuelda.
· El trébol blanco y el té de lima son dos
agradables relajantes, muy apropiados para combatir los dolores relacionados con la
ciática.
· Los molestos calambres que a veces atenazan
los músculos de las piernas o los brazos se combaten tomando un plátano cada día. El
alto contenido en potasio de esta fruta mejorará, además, la vitalidad general de
nuestro organismo, y su alto contenido en fibra mantendrá en perfecto estado nuestro
aparato digestivo.
· El reumatismo se alivia aplicando la
siguiente cataplasma: se llena una bolsita de tela con flores de grama aromática y se
introduce dentro de tres litros de agua. Se dela hervir durante un minuto y después se
mantiene dentro del agua, sin fuego. Luego se exprime y se aplica, bien caliente, sobre la
zona afectada.
· Los dolores reumáticos se alivian
considerablemente si se realiza el siguiente tratamiento: tomar cuatro endrinas frescas a
diario e ir aumentando la dosis a razón de un fruto hasta llegar a los quince; luego,
disminuir una por día hasta llegar a una sola unidad, con lo que se dará por finalizada
la cura.
· Las lesiones de rodilla mejoran rápidamente
si se efectúan masajes con una mezcla de vinagre, sal, tintura de mirra y aceite de oliva
a partes iguales.
· El dolor provocado por una torcedura de
tobillo desaparece si se envuelve la zona hasta la pantorrilla en hojas frescas de col
verde ablandadas y calentadas después de introducirlas en agua hirviendo.
· Además de tener propiedades mágicas, el
muérdago combate la arteriosclerosis. Se consigue vertiendo una taza de agua fría sobre
dos puñaditos de ramas troceadas y dejándolo reposar diez horas. Basta una taza diaria.
· El reuma se alivia triturando un puñado de
semillas frescas de mostaza negra en agua caliente. La pasta resultante se aplica sobre la
zona afectada, interponiendo una gasa húmeda para evitar que se pegue. No tener puesta la
cataplasma más de un minuto.
· Cuando el lumbago le ataque, cueza al horno
un manojo de puerros. Una vez blandos, macháquelos y mézclelos con mantequilla vegetal.
Mantenga la cataplasma sobre la zona afectada durante medio día.
· La ciática, que se manifiesta por medio de
un dolor penetrante que recorre la columna vertebral y los muslos, puede mantenerse a raya
con esta bebida: cortar finamente cincuenta gramos de raíz de rábano fresco, lavada pero
sin pelar, y añadirla a un litro de vino blanco. Tapar, dejar reposar tres semanas,
filtrar y beber un vaso dos veces al día, antes de las comidas.