MAHOMA, EL ALABADO 

Profeta Mahoma, fundador de la religión Islámica (Islam significa: Sumisión a la voluntad de Dios).

Mahoma nació en torno al año 570 d. C., en la ciudad de la Meca.

Mahoma significa: El Alabado; pero en realidad se llamaba Abu’l-asim Mohamed ibn Abd Allah y procedía de la tribu de los coreichitas.

Poco se sabe acerca de su vida, aunque se dice que perdió a sus padres siendo muy pequeño, fue criado por su abuelo primero y luego por su tío Abu Taleb. Desde muy joven comienza a trabajar para ganarse la vida, lo hace apacentando ganado. Siempre reconocido por su honestidad, a la edad de veinticinco años le es confiada una importante cantidad de mercancía, para ser vendida en Siria, la dueña de dicho cargamento, Kadidja, una acaudalada viuda, entabla relaciones con este apuesto joven, con quien se casa en el año 595, según consta en el acta matrimonial, donde se lo reconoce como el hombre más perfecto de la tribu. A través del comercio afianzó su posición.

Escasos conocimientos se tiene de la práctica religiosa de Mahoma hasta la edad de treinta y cinco años, únicamente que nunca había adorado ídolos sublevándose contra el paganismo y permaneciendo fiel a la Kaaba, casa dedicada por Abraham al Dios Único.

A partir de esa edad, se lo reconoce como un hombre religioso, estudioso de la temática religiosa del judaísmo y del cristianismo. Esto lo llevó a efectuar meditaciones en el solitario Monte Hira, hasta que a la edad de cuarenta años, durante el quinto retiro anual, una de las noches, recibe la visita de un ángel que le anuncia que Dios lo había elegido como Su Mensajero y Enviado junto a los hombres; le enseño las abluciones (baños rituales de purificación) y la menera de adorar a Dios, la plegaria y un mensaje divino. Estas visiones le convirtieron en el profeta de Alá, que le ordenó predicar la doctrina del Único Dios. Comenzó así, a predicar el Islamismo basándose en los principios de la unidad de Dios y la inmortalidad del alma. Al principio sus únicos seguidores fueron sus familiares más próximos, luego sus amigos íntimos, después la gente de su tribu y por último predicó públicamente en la ciudad y sus alrededores. En su llamamiento ataca en primer lugar a la idolatría, el politeísmo y al ateísmo: insiste en la necesidad de creer en un Dios Único y Trascendente, en la Resurrección y en el Juicio Final, invita a la caridad y la beneficencia. Los árabes aferrados a su politeísmo, se sublevaron contra el profeta, las familias más poderosas de meca se volvieron contra él, por lo que tuvo que huir al oasis de Yathrib. Desde entonces este oasis se llamó Medinat el Nabí, o ciudad del Profeta, Medina.

La huida de Meca a Medina sería denominada más adelante por los musulmanes como la Hégira, y esa fecha, 22 de septiembre del año 622, según el calendario cristiano, se convirtió en el año Uno de la cronología árabe-islámica.

Emprendió luego la Guerra Santa contra el paganismo y la idolatría, que se vería confirmada por la primera gran victoria: la conquista incruenta de la Meca en enero del año 630. En lo sucesivo La Meca se convertiría en el núcleo del mundo islámico, pues la peregrinación a esta ciudad se convirtió en una obligación para las futuras generaciones de musulmanes. Al año siguiente regresa a la ciudad para celebrar la primera gran peregrinación al frente de 90.000 hombres. Estableció ritos, determinó reglas, los cinco rezos diarios, el ayuno durante el mes de Ramadán y convirtió en deber de todo creyente la participación en la Guerra Santa. Pintó con colores apasionados el paraíso que aguardaba a todo aquél que sacrificase su vida luchando para difundir el Islam. La doctrina por él expuesta está contenida en el Corán (Sagradas Escrituras). Mahoma murió en la cumbre de su gloria en el año 632, en Medina, donde se edificó una mezquita alrededor de su casa y de su sepulcro.

 

 

El Sagrado Corán

Revelado después de Higrah. Este capítulo tiene 38 versos.

¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!

1. A quienes no crean y aparten a otros del camino de Alá, Él les invalidará sus obras.

2. En cambio, borrará las malas obras y mejorará la condición de quienes hayan creído, obrado bien y creído en la revelación hecha a Mahoma, la cual es la Verdad que viene de su Señor.

3. Y esto es así porque los infieles siguen lo falso, mientras que los creyentes siguen la Verdad venida de su Seños. Así es como Alá los pone como ejemplo a los hombres.

4. Cuando sostengáis, pues, un encuentro con los infieles, descargad los golpes en el cuello hasta someterlos. Entonces, atadlos fuertemente. Luego, devolvedles la libertad, de gracia o mediante rescate, para que cese la guerra. Es así como debéis hacer. Si Alá quisiera, se defendería de ellos, pero quiere probaros a uno por medio de otros. No dejará que se pierdan las obras de los que hayan caído por Alá.

5. Él les dirigirá, mejorará su condición.

6. Y les introducirá en el Jardín, que Él les habrá dado ya a conocer.

7. ¡Creyentes! Si auxiliáis a Alá, Él os auxiliará y afirmará vuestros pasos.

8. ¡Ay de aquellos, en cambio, que no hayan creído! Invalidará sus obras.

9.

Y esto es así porque les repugnó la revelación de Alá. E hizo vanas sus obras.

10. ¿No han ido por la tierra y mirando cómo terminaron sus antecesores? Alá los destruyó. Y los infieles tendrán un fin semejante.

11. Y esto es así porque Alá es el Protector de los creyentes, mientras que los infieles no tienen protector.

12. Alá introducirá a quienes hayan creído y obrado bien en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos. Quienes, en cambio, hayan sido infieles, gozarán brevemente y comerán como comen los rebaños. Tendrán el fuego por morada.

13. ¡Cuántas ciudades hemos hecho perecer, más fuertes que tu ciudad, que te ha expulsado, sin que hubiera quien les auxiliara!

14. ¿Es que quien se basa en una prueba clara venida de su señor es comparable a aquéllos cuya mala conducta ha sido engalanada y que siguen sus pasiones?

15. Imagen del Jardín prometido a quienes temen a Alá: habrá en él arroyos de agua incorruptible, arroyos de leche de gusto inalterable, arroyos de vino, delicia de los bebedores, arroyos de depurada miel. Tendrán en él toda clase de frutas y perdón de su Señor. ¿Serán como quienes están en el Fuego por toda la eternidad, a los que se da de beber un agua caliente que les roe las entrañas?

16. hay algunos de ellos que te escuchan, pero que, apenas salidos de tu casa, dicen a quienes han recibido la Ciencia: "¿Qué es lo que acaba de decir?" Éstos son aquellos cuyo corazón Alá ha sellado y que siguen sus pasiones.

17. A quienes se dejen dirigir, Él les dirigirá aún mejor y les dará que le teman.

18. ¿Qué pueden esperar, sino que les llegue la hora de repente? Ya se han manifestado síntomas de la misma. Pero ¿de qué les servirá que se les amoneste cuando ella les llegue?

19. sabe, pues, que no hay más dios que Alá y pide perdón por tu pecado, así como por los creyentes y las creyentes. Alá conoce vuestras idas y venidas y dónde moráis.

20. Los creyentes dicen: "¿Por qué no se revela una sura?" Pero, cuando se revela una sura unívoca en la que se menciona en combate, ves que los enfermos de corazón te miran como mira uno a quien ronda la muerte. Más les valdría.

21. Obedecer y hablar como es debido. Y, una vez tomada una decisión, lo mejor para ellos sería que fuesen sinceros con Alá.

22. Si volvéis la espalda, os exponéis a corromper en la tierra y a cortar vuestros lazos de sangre.

23. A éstos es a quienes Alá maldice, volviéndoles sordos y ciegos.

24. ¿Es que no meditan en el Corán? ¿O es que sus corazones están cerrados con candado?

25. Quienes han vuelto sobre sus pasos, después de haberse manifestado a ellos la Dirección claramente, han sido seducidos por el demonio, pero les ha concedido una tregua.

26. Esto es así porque dicen a quienes les repugna lo que Alá ha revelado: "En algunas cosas os obedeceremos". Alá, empero, sabe lo que ocultan.

27. ¿Qué pasará cuando los ángeles les llamen, golpeándoles en el rostro y en la espalda?

28. Esto es así porque van en pos de algo que irrita a Alá y, en cambio, les repugna lo que Le satisface. Por eso, hace vanas sus obras.

29. ¿Es que creen los enfermos de corazón que Alá no va a descubrir su odio?

30. Si quisiéramos, haríamos que les vieras: los reconocerías por sus rasgos: y, ciertamente, les reconocerás por el tono de sus palabras. Alá sabe lo que hacéis.

31. Hemos de probaros para saber quiénes de vosotros luchan y perseveran, así como para comprobar lo que se cuenta de vosotros.

32. Los infieles que hayan desviado a otros del camino de Alá y se hayan separado del Enviado, después de habérseles manifestado claramente la Dirección, no causarán ningún daño a Alá. Y hará vanas sus obras.

33. ¡Creyentes! ¡Obedeced a Alá y obedeced al Enviado! ¡No hagáis vanas vuestras obras!

34. Alá no perdonará a los infieles que hayan desviado a otros del camino de Alá y mueran siendo infieles.

35. ¡No flaqueéis, pues, invitando a la paz, ya que seréis vosotros los que ganen! Alá está con vosotros y no dejará de premiar vuestras obras.

36. La vida de acá es sólo juego y distracción. Pero, si creéis y teméis a Alá, Él os recompensará sin reclamaros vuestros bienes.

37. Si os los reclamara con insistencia, os mostraríais avaros y descubriría vuestro odio.

38. He aquí que sois vosotros los invitados a gastar por la causa de Alá, pero hay entre vosotros algunos avaros. Y quien es avaro lo es, en realidad, en detrimento propio. Alá es Quien Se basta a Sí mismo, mientras que sois vosotros los necesitados. Y, si volvéis la espalda, hará que otro pueblo os sustituya, ya que no será como vosotros.

 

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