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LA GRAN ASPIRACIÓN

Ahora que has aprendido a hacer circular tu energía sexual cuando no está demasiado activada, realizando el ejercicio de la aspiración en frío, tienes que aprender a hacerla circular y a controlarla cuando lo esté. En este caso, la energía será mucho más fogosa, más explosiva, y será más difícil evitar que salga disparada por el pene.

Pero antes de intentar realizar la Gran Aspiración, debes asegurarte de que puedes hacer circular la energía tal como se describe en el ejercicio de la aspiración en frío. Detener la energía sexual activada es como intentar detener una manada de caballos salvajes que corren hacia un precipicio. Antes de intentar semejante cosa en el ejercicio de la Gran Aspiración debes estar seguro de que sabes montar; eso es lo que te enseña la Aspiración en Frío.

Al principio utilizarás los grandes músculos para ayudarte a aspirar la energía. Pero pronto aprenderás a confiar más en el músculo PC y tendrás que utilizar los grandes músculos cada vez menos. Finalmente podrás concentrarte en la coronilla y aspirar la energía sin esfuerzo. Quizá tardes algún tiempo en realizarlo, pero llegará el momento en que podrás producirte una vigorosa descarga energética en la columna con sólo pensar en ello.

Una vez que domines la Gran Aspiración, podrás hacer ascender la energía en cualquier momento y situación: mientras caminas, mientras esperas que te atiendan en un establecimiento, conduciendo o estando tumbado en la cama. Pero al principio debes elegir momen­tos tranquilos en los que sabes que no serás interrumpido, así podrás concentrarte en dirigir este suave y vitalizante flujo energético por todo el cuerpo. No debes preocuparte si después de los primeros días, e incluso semanas, el efecto que sientes es muy leve. Cada persona necesita su tiempo para aprender a hacer circular la energía por el cuerpo. Si has practicado otros ejercicios mentales como meditación, yoga o artes marciales, te resultará más fácil realizar estos ejercicios. Si es la pri­mera vez que practicas las artes internas, no te sientas frustrado. Se necesita tiempo para aprender a concentrarse. Aunque te pueda parecer difícil, te sorprenderá comprobar lo rápido que comienzas a sentir el movimiento energético en tu cuerpo. Como la energía se mueve siguiendo circuitos naturales, la energía guía la mente tanto como ésta guía a la energía. Pronto podrás olvidar la mayoría de los pasos intermedios de este ejercicio y elevar la energía simplemente con la mente. Pero al igual que cuando aprendemos conducir, debemos memorizar los pasos concretos antes de olvidar­los.

El bombeo energético que realiza la Gran Aspiración funciona con el mismo principio que la bomba de agua. Creamos la presión y la succión que aspiran la energía apretando los músculos, pero es más fácil aspirarla cuando estamos relajados. Durante los periodos de descanso, la mente debe permanecer concentrada en el flujo energético.

Es mejor practicar por la mañana o por la tarde que por la noche, ya que el aumento de energía que sentirás después de practicar la Gran Aspiración puede impedirte dormir. Si te ocurriera esto o sin­tieras que tienes demasiada energía “nerviosa”, tócate el paladar con la lengua (lo que conecta el canal anterior con el posterior) y haz des­cender la energía desde la cabeza hasta el ombligo, donde puede ser almacenada. También puedes hacer girar la energía dentro de tu cere­bro, como acabamos de mencionar, utilizando las técnicas aprendidas en la Aspiración en Frío.

La Gran Aspiración es un ejercicio muy poderoso, por lo que debes asegurarte de seguir ciertas instrucciones de seguridad.

 

Nunca dejes la energía sexual en el cerebro durante mucho tiempo

Recuerda que debes tocarte el paladar con la lengua para permitir que la energía baje por el canal frontal hasta el ombligo, donde puede ser almacenada de maneta segura. En el pasado, muchos profesores de sexualidad oriental han enseñado a sus estudiantes a aspirar la energía y dirigirla hacia el cerebro sin enseñarles cómo hacerla descender después. Esto ha dado como resultado el llamado síndrome Kundalini. Es muy importante completar el círculo. Si sientes que tienes demasiada energía, inspira hacia el abdomen, y al espirar, dirige la energía hacia abajo, hasta los dedos y las plantas de los pies.

 

Asegúrate de que te sientes en equilibrio

Recuerda que la energía sexual circulará por todo el cuer­po y amplificará cualquier emoción que sientas. Lo más importante es intentar descartar las emociones extremas y evitar practicar cuando se está muy enfadado o muy "lo que sea". También debes evitar practicar cuando estés demasiado cansado. Si estás bajo super­visión médica, debes hablar con un instructor de alquimia sexual antes de comenzar con esta práctica.

 

Hazlo poco a poco.

Aunque no te parezca importante, de hecho, la actitud hacia la práctica es esencial. Muchos hombres entran en esta práctica, y eso es bueno, pero tienen que tener cuidado de que no se les atasque la energía en la columna porque pueden hacerse daño. Debes mantener una actitud alegre y juguetona y debes ser cuidadoso con tu cuerpo. Es mejor perder la energía y eyacular que intentar que la energía suba por la columna de manera forzada.

 

Prepárate.

Cuando practiques, debes tener el estómago vacío, pero sin estar hambriento. Espera siempre al menos una hora después de comer. El cuerpo necesita energía para digerir el alimento que acabas de comer, lo que significa que dispondrás de menos energía para hacerla circular. Ponte ropa cómoda. La habitación debe estar aireada, pero evita las corrientes y el viento. Y recuerda que siempre debes respirar por la nariz.

 

Ponte en la posición adecuada

Al principio no es recomendable realizar estos ejercicios tumbado de espaldas, ya que la energía sexual ascendente podría estancarse en el pecho y causarte dolores. Es mejor estar de pie, sentado o tumbado sobre un costado. Y, si adoptas esta última postura, debe ser sobre el costado dere­cho (tumbarse sobre el costado izquierdo crea demasiada presión sobre el corazón).

Una vez que domines los ejerci­cios, podrás hacerlos en cualquier posición. Tampoco debes colocar ningún objeto (como una almohada) debajo de ti mientras estés tumbado sobre el costado derecho, ya que esto creará un pliegue en el canal energético que puede causarte dolores de espalda.

Aviso.

Si tienes un herpes activo, no realices estas prácticas hasta haberte curado. Si tienes herpes pero está remitiendo (es decir, si no es visible), entonces puedes realizarlas.

 

Ejercicio.

1. Date placer hasta conseguir una erección fuerte pero sin llegar al punto de No Retorno (quédate de treinta segundos a un minuto del punto donde normalmente eyacularías).

2. Deja de estimularte y descansa un momento para recuperar el control. Después contrae el músculo PC firmemente alrededor de la próstata curvando también los dedos de los pies.

3. Inspira y absorbe la energía sexual desde el perineo hacia el ano y la columna apretando fuertemente los glúteos.

4. Contrae los músculos anales en oleadas elevando la energía hacia la columna —como si estuvieras bombeando los frenos de tu automóvil— y toma una breve inspiración en cada ocasión. El movimiento de balancear la espalda, como si estuvieras cabalgando, también te ayudará a elevar la energía por la columna.

5. Cuando la energía alcance la base del cráneo, asegúrate de que tienes la barbilla ligeramente contraída para ayu­dar a elevarla desde la columna hasta la cabeza.

6. Gira los ojos como si estuvieras mirando hacia la parte alta de la cabeza; esto te ayudará a llevar la energía hasta la coronilla.

7. Cuando has bombeado la energía hasta la coronilla, ya has realizado una Gran Aspiración. El estado de la erección servirá para saber en qué medida has tenido éxito en esta práctica: a medida que aspiras la energía desde los genitales y la elevas por la columna, la erección debe disminuir.

8. Repítelo de 3 a 6 veces más.

9. Después de haber bombeado la energía hasta la coronilla nueve veces, utiliza la mente, los ojos y todos los sentidos para hacerla girar en espiral dentro de tu cerebro nueve, dieciocho o treinta y seis veces, primero en una dirección y después en la otra. Cuando hayas acabado de girar en espiral, descansa un rato y experimenta la deliciosa sensación de energía en tu cerebro, que suele sentirse como calidez y hormigueo, como si fuera un miniorgasmo.

10. Cuando sientas el cerebro lleno, tócate el paladar con la lengua y permite que la energía fluya hacia abajo por el canal anterior hasta el entrecejo, la nariz, la garganta, el corazón, el plexo solar y finalmente hasta el ombligo, donde puede ser almacenada.

 

 

 

 

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