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La elección de las
materias.
Al estudiante no debe
dejársele que al principio elija el sólo las materias que debe trabajar,
porque su elección probablemente estará basada en prejuicios y en estados de
ánimo pasajeros o en el deseo de encontrar lo que resulta más fácil de
hacer; o puede que elija de acuerdo con los requerimientos inmediatos de una
necesidad particular. Pero si se le ayuda a descubrir por sí mismo y a
cultivar sus capacidades innatas, entonces elegirá de forma natural, las
materias a través de las que puede expresar sus capacidades hasta su más
pleno y alto nivel, y no las más fáciles. Si al estudiante se le ayuda,
desde el principio mismo, a mirar la vida como una totalidad con todos sus
problemas psicológicos, intelectuales y emocionales, no se sentirá
atemorizado por ella. |
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