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El desplazamiento de las poblaciones.
Trabajadores, comerciantes, artesanos, hombres de negocios, estudiantes, técnicos, científicos…La inmigración significa la marcha de la comunidad de las personas más productivas, la partida de las capas más dinámicas de las sociedades afectadas. Los países pobres dejan de beneficiarse de esa potencialidad y riqueza que han creado a costa de importantes sacrificios de la comunidad. El flujo anual de inmigrantes está creciendo a un ritmo más rápido que nunca, y muchos de ellos sufren violaciones de sus derechos como seres humanos. Los inmigrantes no suelen conocer ni las leyes ni las condiciones locales y, además, no tienen las mismas protecciones de las leyes nacionales de las que gozan los naturales del país. La sociedad que los recibe tiende a estar en contra de los extranjeros, en especial cuando pertenecen a un grupo cultural, religioso o étnico diferente.
Los gobiernos se sirven de la situación de inseguridad que existe en todo el planeta para implantar una tendenciosa campaña de represión contra los ciudadanos. Hoy en día son algo habitual la implantación de nuevas medidas en relación a las migraciones, utilizándose como pretexto que éstas nuevas leyes contribuyen a mejorar las condiciones de seguridad de la población y estableciéndose una asociación simplista entre inmigrantes, inseguridad y desocupación. Pero la realidad es otra, pues el motivo que lleva a una persona a decidir trasladarse a otro país, dejando en muchos casos sus familias directas, sus vínculos, sus pertenencias, su historia y su cultura es encontrar mejores condiciones de vida que permitan, en algunos casos, la mínima subsistencia. Siendo así, lo más probable que estas personas agoten todos sus recursos en buscar una mejor alternativa. Emigran creyendo que mejorarán sus condiciones de vida, un inmigrante no piensa que sería mejor trasladarse a otro país porqué sea más fácil delinquir. Una gran cantidad de inmigrantes, en todo el mundo, son tachados y tratados como “ilegales”. Esto es una atrocidad. Ningún ser humano es "ilegal", son los Estados, sus Jerarquías y sus objetivos los que en verdad son “ilegales” e inmorales y provocan el desorden en la Tierra.
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