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Citas y reflexiones. Letra J. Jactancia:
¿Quién
se atreverá a jactarse de su dicha y a insultar la desgracia ajena, si el
hoy afortunado no sabe lo que será mañana? Demóstenes
******** Jefe:
Tiene
temple de jefe el que trabaja cuando los demás duermen, quien se decide
cuando otros vacilan. Manzevin
******** Jovialidad:
La
jovialidad es tan natural al hombre sano como el color de sus mejillas. La
taciturnidad y hastío habitual proviene de la viciada atmósfera, de los
alimentos malsanos, de la penosa labor o de las malas costumbres.
John Ruskin
******** Júbilo:
El júbilo
es medicina de Dios y todos debieran tomarla. La adustez, hosquedad,
malhumor, displicencia y demás herrines del carácter se han de eliminar
con el lubricante del júbilo.
Dr.
Wendell Holmes
******** Juez:
No seas
juez de tu amigo ni de tu enemigo. Siempre hallarías una excusa a favor
del primero, y un cargo contra el segundo. Proverbio hebreo
******** Juicio:
El que
se juzga amado, acaba por ser amado. El que se juzga perseguido, acaba por
ser perseguido. Somos los hombres copartícipes de la esencia divina, como
rayos refractarios del mismo sol, y nos acompaña también su poder de
hacer el mundo a nuestra imagen y semejanza. Armando Palacios Valdés
******** Justicia:
Hay en
todos los corazones una voz secreta, voz que no puede hacer callar ni la lógica
más escéptica, que proclama muy alto que la injusticia no es el fin,
sino que por encima de todo hay positivamente una justicia. Carlyle
******** Juventud:
La
juventud no es un momento de vida, sino un estado del alma. No es cuestión
de mejillas sonrosadas, de labios rojos o de rodillas flexibles. La
juventud es una condición de la voluntad, una cualidad de la imaginación,
un vigor de las emociones, un frescor de las fuentes profundas de la vida. Eres
tan joven como tu fe, tan viejo como tu duda; tan joven como la confianza
que tengas en ti mismo, tan viejo como tu temor; tan joven como tu
esperanza, tan viejo como tu escepticismo. Francisco Coloma Pareja
******** Juzgar:
Antes
de juzgar al prójimo, pongámosle a él en nuestro lugar, y a nosotros en
el suyo; y a un buen seguro que será entonces nuestro juicio recto y
caritativo. San Francisco de Sales Se
necesita espíritu elevado para juzgar las cosas altas; no siendo así,
les atribuiremos nuestros propios defectos.
Séneca
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