LA COMBINACIÓN DE ALIMENTOS. BREVE RESUMEN Y ALGUNAS INDICACIONES

¿Quieres hacer bien la digestión? ¿Quieres tener más energía? ¿Y quién no? Obtenemos nuestra energía de los alimentos. Para ser exactos, de la descomposición de los alimentos en el aparato digestivo. El estómago utiliza determinados jugos gástricos para descomponer las diferentes clases de alimentos. Si comemos algo que no puede descomponerse y ser asimilado eficazmente por las células, fermenta y se pudre en el estómago, generando toxinas en el organismo. ¡Y la presencia de toxinas equivale a trastornos gástricos!

El estómago necesita ácidos para descomponer y digerir correctamente los alimentos, pero nuestro organismo no es capaz de digerir más de un tipo de alimento a la vez. ¿Confundido? Me explicaré. Supongamos que come un bistec (proteínas) durante el almuerzo. Para descomponer correctamente este alimento y utilizar sus sustancias nutritivas, necesita un determinado tipo de jugo gástrico de base ácida. ¿Queda claro? Junto con el bistec, también come una patata hervida (aunque las patatas son vegetales, una vez que se han cocinado y han perdido el agua se convierten en féculas). Su estómago necesita otro tipo de jugo gástrico para descomponer la patata, un jugo de base alcalina. Ahora tiene dos jugos gástricos en el estómago, uno alcalino y otro ácido, que se neutralizan entre sí (quizás lo recuerde de cuando estudiaba química). En consecuencia, los alimentos tardan más en ser digeridos.

Así pues, el estómago no está digiriendo los alimentos (porque los jugos gástricos están neutralizados), pero el organismo siente la necesidad de digerirlos, y para ello produce más ácido, que nuevamente queda neutralizado. Recuerde que todo este proceso exige tiempo y consume energía, y que se repite hasta que, eventualmente, los alimentos, que nunca son correctamente digeridos, pasan al intestino. Las consecuencias de este proceso son malestar estomacal, posibles alergias y muchas otras molestias. El primer tercio de nuestro proceso digestivo tiene lugar con la masticación de los alimentos y su mezcla con la saliva. Los restantes dos tercios de la digestión se realizan en el estómago y el intestino delgado. Así pues, en esencia, la indigestión comienza en la boca, al no masticar bien los alimentos para que se puedan descomponer de una manera correcta. Cada bocado debería masticarse al menos de quince a veinte veces.

La auténtica razón para comer es la obtención de energía y no por el buen sabor que tiene la comida. Para obtener el máximo de energía de los alimentos necesitamos aprender a combinarlos correctamente. Su combinación errónea puede estropear la digestión, la absorción y los ciclos de eliminación, haciendo que la comida fermente en el estómago, produzca malestar estomacal y gases intestinales (flatulencia). Por el contrario, los alimentos que se ingieren en combinaciones correctas, circulan rápidamente por el aparato digestivo, convirtiendo la digestión en un tránsito suave. Las combinaciones correctas le pueden ayudar a perder peso, aliviar el malestar estomacal y obtener las máximas sustancias nutritivas de los alimentos ingeridos.

La combinación adecuada de alimentos es bastante simple. Las proteínas se deben comer con las verduras (en realidad, ¡cualquier cosa es buena con las verduras!). Pero las proteínas y las féculas no deben comerse juntas. Lo ideal sería comer los complejos hidratos de carbono en una comida, las proteínas en otra y dejar la fruta para los tentempiés. Si no combinas los alimentos de manera correcta, necesitará mucha más energía para digerirlos, lo cual le debilitará y hará que se sienta cansado. Las proteínas animales pueden tardar hasta seis horas en ser digeridas. Imagine el castigo que sufre el aparato digestivo cuando los azúcares refinados quedan retenidos en el estómago, fermentando, a la espera de que este órgano digiera el bistec que tomó como plato fuerte. ¡Uf!

También es importante no tomar fruta durante la comida o inmediatamente después de ella. Hacerlo sólo servirá para que fermente lo que ya tiene en el estómago. Hay que tomar la fruta unos veinte minutos antes de la comida, y nunca inmediatamente después. La fruta necesita poca energía para ser asimilada y pasa del estómago a los intestinos en veinte minutos. Si esperas unos veinte minutos antes de comer cualquier otra cosa, no le quedarán restos de fruta en el estómago susceptibles de ocasionar problemas digestivos. Si realmente tiene necesidad de comerse un pedazo de tarta de melocotón o de manzana como postre, espere a que hayan pasado al menos 45 minutos después del último bocado, a fin de que el estómago descanse.

Comer las combinaciones adecuadas de alimentos puede darle una energía adicional, ayudarle a perder peso y mantener los intestinos limpios.

Lo que aquí he ofrecido es un esbozo muy básico y general de la combinación de alimentos. Para conocer realmente el efecto que dicha combinación tiene en el desgaste de nuestro aparato digestivo y nuestro nivel de energía, es necesario familiarizarse con las féculas, los azúcares (complejos, simples, refinados), los hidratos de carbono (complejos), la estructura celular de los alimentos y la manera idónea de prepararlos para que se liberen las enzimas adecuadas. Tiene todos los elementos de una auténtica ciencia.

Si te interesa el tema en las librerías encontrarás libros que te darán una visión profunda y una guía para comer correctamente. A continuación te presento un breve resumen.

 

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