La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 
 

ABSORBER LA ESENCIA Y ACUMULAR LA ENERGÍA

Tanto en los hombres como en las mujeres, las secreciones sexuales contienen muchas sustancias puras, potentes y bioquímicamente activas: hormonas, enzimas, proteínas, vitaminas y otros elementos. Cuando las secreciones femeninas son liberadas en el cálido y húmedo medio de la vagina durante el coito, entran en contacto directo con la sensible y finísima piel del pene, repleto de sangre. El calor corporal abre los poros de esta tensa piel, y el roce rítmico entre la vagina y el pene hace que cantidades bioquímicamente significativas de “esencia” femenina sean absorbidas por el hombre. De hecho, bastan ínfimas cantidades de hormonas esenciales para ejercer profundos efectos fisiológicos en todo el sistema endocrino, una vez llegadas a la corriente sanguínea. En el hombre sexualmente excitado, la sangre circula po­derosamente por el pene y recoge todas las hormonas que hayan sido absorbidas de la vagina por fricción y osmosis. De forma semejante, los tejidos esponjosos de la vagina absorben los elementos activos de las propias secreciones de la mujer y, si existe eyaculación, del semen masculino.

Si la sífilis, el herpes, el SIDA, etc., pueden “cogerse” por el contacto con los órganos sexuales de una persona enferma, las personas sanas intercambian del mismo modo enzimas y hormonas. Si machaca usted varios dientes de ajo y se aplica la pasta resultante sobre el muslo, el abdomen o cualquier otra parte del cuerpo, la cubre con un paño húmedo y caliente y la frota sobre la piel, su aliento no tardará en oler a ajo. El aceite de ajo, que, como la mayoría de las hormonas, es una sustancia sumamente concentrada, penetra en la piel en cantidades microscópicas y es ab­sorbido por la corriente sanguínea, que lo transporta a todas las par­tes del cuerpo, incluidos los pulmones. Si una diminuta gota de “esencia” de ajo puede atravesar la piel, entrar en la corriente sanguínea y hacer que el aliento huela a ajo, muy lejos del punto de entrada, tam­bién una gota de esencia sexual masculina o femenina debe poder hacer lo mismo y atravesar las superficies aún más finas, húmedas y cálidas de la vagina y del pene, sobre todo si se utilizan las técnicas alquímicas para prolongar el contacto directo.

Para las mujeres, las frecuentes relaciones sexuales con orgasmo constituyen el método más eficaz para cultivar la esencia sexual y la energía. Para los hombres, las relaciones sexuales frecuentes sin eyaculación son la manera de cultivar la esencia sexual y la energía.

También, la retención del semen durante el coito no sólo permite que el hombre preserve y reabsorba su propia esencia, sino que además le permite prolongar el acto durante el tiempo nece­sario para que su compañera disfrute de un orgasmo completo, que le hará liberar sus más potentes secreciones femeninas para beneficio del hombre. En efecto, así “mata dos pájaros de un solo tiro”, pues conserva su propia esencia al tiempo que libera y absorbe la de la mujer.

 

 

Menú de este tema

Home