La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

POEMAS DE QUIETUD: LA POESÍA TAOÍSTA

 

Habito en las colinas

Las sombras del atardecer

El remedio

Consecución

La serenidad ha descendido

Entre los montes Wu I

Wu Wei

El sauce inmortal

Un frescor que todo lo penetra

El elixir sagrado

Un estado maravilloso

Paseando por las cumbres

Plenitud

Una sabiduría desconocida

El templo de la carencia de forma

El monasterio de la ciudad mágica

Pasando la noche en una celda de ermitaño

Arrojando luz sobre el camino

Nubes de coral

El palabreo místico

Yuan Tan Chiu, el de la Montaña de Levante

Es una delicia leer los poemas inspirados en el amor taoísta por la naturaleza. Ellos transmiten de la manera más admirable el espíritu de los ermitaños que habitan en las montañas, pero es difícil que el traductor pueda apresar algo más que un indicio de su belleza. Hay que renunciar con pena a sus rimas e incluso a sus ritmos originales, pues las formas poéticas que aparecen más a menudo sólo tienen cinco o siete sílabas en cada verso, y las lenguas occidentales no pueden concentrarse así debido a las desinencias de las palabras y a las preposiciones que usamos, de las que prescinde completamente el original. Hemos intentado, aunque es difícil, mantener los versos más bien cortos que largos y preservar así algo de la etérea ligereza que es una de las principales notas de hermosura de estos poemas.

No todos los poetas que hemos seleccionado practicaban conscientemente el cultivo del Tao, pero todos eran taoístas en el sentido de que poseían aquella afinidad especial con la naturaleza que, en China, es el distintivo tanto de los taoístas como de los grandes artistas.